Trabajadores del de presumen que la hipopótamo que apareció el 25 de mayo sangrando y con cicatrices que indicarían un posible ataque con elementos punzantes y una herida de bala, se lastimó con un hierro que sobresale de la estructura de su recinto. Explicaron que al drenarse el agua y remover el barro descubrieron un gancho filoso que podría haberle causado el daño.
Este hallazgo tiraría abajo la hipótesis esbozada por los veterinarios externos Jennifer Ibarra y Federico Correa, quienes analizaron las lesiones que presentaba el mamífero y explicaron oportunamente que existía la posibilidad de que las heridas que encontraron podrían haber sido causadas intencionalmente con un hierro o un arma de fuego.
Por temor a represalias y porque el hecho está bajo la órbita de la Justicia, las fuentes consultadas prefirieron preservar su identidad y aclararon que por este incidente no hay ningún profesional ni veterinario separado, situación que más tarde también fue confirmada por la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial, que no descarta sedar al animal para realizar un análisis más exhaustivo de su estado.
Los empleados del Zoo fueron citados a declarar mañana para aportar más datos en la investigación que lleva adelante la fiscal Claudia Ríos. Y es que luego de que se descubrieran las heridas, autoridades del Gobierno realizaron una denuncia ante la Fiscalía de Delitos Complejos, para llegar a fondo y esclarecer qué le ocurrió a la hipopótamo.
Desde la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial reiteraron que el Zoológico permanecerá cerrado por tiempo indeterminado y la definición de su futuro inmediato se dará a conocer durante los próximos días.