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En la primaria, la repitencia se concentra allí, mientras que en el resto de ese nivel es el 5%. El panorama es similar en el país y motivó los cambios educativos. En Mendoza, no se repetirá desde 2013.

Detectaron que nueve de cada cien chicos repite el primer grado en Mendoza

Por Cecilia Osorio

El inicio del trayecto escolar tiene un diagnóstico complicado: de 100 chicos mendocinos que comienzan la primaria nueve repiten.

Esto quiere decir que de los 33.000 alumnos que ingresan por año a primer grado, 2.970 enfrentan una experiencia de fracaso. El porcentaje prácticamente duplica el promedio del resto de la primaria, que es cercano al 5%.

Los datos surgieron del relevamiento que la Dirección General de Escuelas realizó en 2011 y que completará en los próximos meses para enviar a la Nación. Si se comparan esos números con la estadística que la Dirección Nacional de Informática y Evaluación de la Calidad Educativa elaboró hace dos años, en base a la información de las provincias, el panorama es ahora más grave porque en 2010 cursaban nuevamente el primer grado en esta provincia el 7% de los alumnos.

Las autoridades argumentan que la mala experiencia educativa tiene que ver con las condiciones socioeconómicas y la rigidez de la institución escolar, que se tiende a flexibilizar. También asumen que es “responsabilidad del Estado mejorar la trayectoria escolar de los chicos”, para evitar la sobreedad en los niveles superiores y el consiguiente impacto en el aprendizaje.

“Hace 20 años el problema era aún mayor con el 20% de los alumnos de primer grado repitiendo por no alcanzar las expectativas depositadas en ellos”, aseguró Livia Sandez, directora de planeamiento de la DGE.

Es a partir de este diagnóstico que el Ministerio de Educación de la Nación decidió que el primero y segundo grado sean una unidad pedagógica integral. Que el chico no repita en el primer escalón de la primaria y sea evaluado recién cuando culmine ese bloque. Como lo consideró Sández, “el niño tendrá desde jardín más tiempo para construir su aprendizaje”.

Lo que sucede en Mendoza no está aislado del resto del país, por eso la decisión política nacional en este sentido. Ya lo dijo el ministro de Educación, Alberto Sileoni, cuando se anunció la resolución. Después de reconocer en el diario Página 12 que “la repitencia en el primer grado casi duplica a la del promedio de los chicos en edad primaria”, argumentó: “Está demostrado que repetir no mejora los aprendizajes y además, genera una suerte de estigma y de ruptura afectiva en una etapa en que la socialización es muy ardua. El inicio de la escolaridad es una de las zonas más críticas para el chico”.

Discuten la aplicación

¿Cómo se aplicarán los cambios en esta provincia? La respuesta a esta pregunta aún es difícil de abordar y desde el Gobierno local aseguran que se sabrá recién a fin de año. La resolución 174 del Consejo Federal de Educación establece que en 2018 todas las escuelas deberían haber aplicado las modificaciones. “Vamos a implementarlo de manera gradual a partir de marzo del año que viene. Creemos que se hará en unas 100 escuelas que se ofrezcan voluntariamente”, dijo la directora de escuelas María Inés Abrile de Vollmer.

La funcionaria resaltó que el acompañamiento del docente será fundamental en esta etapa: “Aquel alumno que haya tenido problemas en el aprendizaje durante el inicio de la primaria, podrá resolverlos al año siguiente con alternativas pedagógicas especiales. Recién al finalizar el bloque será evaluado”. Entre las estrategias que aplicarán, a nivel nacional se habla de tutorías, extensión de la jornada escolar y materiales especiales, aunque en Mendoza priorizan la capacitación docente para fortalecer la alfabetización inicial y mejoras en los sistemas de recuperación de contenidos.

La resolución antes mencionada expresa el fin de la repitencia en el ingreso a la primaria, como punto visible de una política que quiere rediseñar las estrategias para abrir y flexibilizar el paso por la escuela (común y especial), respetando el proceso particular que vive cada alumno.

“A veces reiterar el aprendizaje no es la mejor decisión en niños pequeños, que pueden ser acompañados de otro modo”, sumó Abrile de Vollmer.

No lo extenderán a otro nivel

La determinación nacional deja en manos de las provincias la responsabilidad de aplicar los cambios en la primaria, como así también permite que cada una lo haga en los plazos que crea correctos, siempre que la implementación sea “gradual” y tenga como límite el 2018.

Esta “amplitud de criterio” hace que a poco de conocida la decisión política educativa, en provincias como Buenos Aires analicen la posibilidad de que los chicos tampoco repitan segundo grado. “En Mendoza no va a suceder, nos vamos a atener a lo que plantea el Consejo Federal de Educación para el primero y segundo grado. Hay que enfocarse en generar las condiciones para que ese alumno que inicia la escolaridad tenga el necesario acompañamiento”, dijo Livia Sández, para quien la nueva política toma una dimensión especial con la universalización de las salas de 4 años y la obligatoriedad de las de 5.

Zonas vulnerables

De acuerdo con los datos de la fundación Cimientos, en la educación primaria el tramo más crítico es el primer grado, donde la repitencia llega casi al 9porciento en todo el país. A partir de allí, la tasa disminuye cada año hasta llegar al 4,2porciento en sexto grado. “Los niños y niñas que repiten el primer grado quedan muy condicionados en su trayectoria escolar futura”, manifiesta el informe que sobre 2010 realizó la organización.

El informe muestra que Corrientes, Santiago del Estero y Formosa son las provincias que presentan los índices de fracaso escolar inicial más altos, mientras que Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Santa Fe, Jujuy, Tierra del Fuego y Córdoba presentan los índices más bajos.

“La problemática involucra a todas las clases sociales, pero hay mayor presencia de casos en los sectores vulnerables. Hace 20 años cuando la situación en Mendoza era más grave con 20porciento de los chicos que repetían en esa instancia inicial, la disparidad era tal que había escuelas con 2porciento de repitencia, mientras que en otras llegaba a 45porciento”, dijo Livia Sández, directora de Planeamiento Educativo de la DGE, quien amplió su explicación: “Las que manifestaban un mayor retroceso en el aprendizaje estaban sumidas en contextos de vulnerabilidad”.

En una entrevista que brindó el ministro de Educación, Alberto Sileoni, a un diario nacional, se señala también a las condiciones socioeconómicas desfavorables como causa de que el fracaso escolar se focalice en el comienzo del aprendizaje.

“Muchos alumnos, en especial los de los sectores más desfavorecidos, se ven obstaculizados por el ingreso tardío, los abandonos transitorios y permanentes y las repitencias”, manifiesta Página 12 y cita a Sileoni, quien añade: “Esto, en parte, tiene que ver con las condiciones socioeconómicas, pero también con las formas rígidas de organización escolar”.

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