Por Alejandra [email protected]
Tunuyán. Su nombre y su historia se hicieron conocidos gracias a la consigna “Todos por Lucio Nazareno”. Este pequeño gran luchador finalmente viajó a China junto con sus padres y recibió un implante de células madre.
El niño, de 2 años y 8 meses, que padece una encefalopatía hipóxica ya está nuevamente en Tunuyán mostrando los primeros signos de mejoría, que auguran una buena recuperación, al menos del 40% de su movilidad.
“Ya tiene la fuerza necesaria para sentarse y sostener la cabecita. Sus pupilas están más dilatadas, es decir que enfoca sus ojitos, hace seguimientos, pestañea mucho más”, detalló entusiasmada Mayra Martínez (22), su mamá.
Estas son sólo algunas de las mejorías que ya muestra Nachito, como lo llaman en el seno familiar, luego del tan ansiado viaje a Beijing, donde recibió un tratamiento basado en el implante de células madre.
“Allá los médicos nos dijeron que había recibido todo bien, que no tuvo nada en contra y que mejoraría con mucha rehabilitación”, contó, además de comentar que el pequeño ahora debe tomar una medicación especial y que deben realizarle chequeos, a la par de las sesiones de rehabilitación diarias.
Esta joven madre que estuvo acompañada también por Matías González, el papá de Lucio Nazareno, aseguró que lo mejor que notan es que ya tiene mucha más fuerza y que, ante el contacto con alguien, ya no responde de manera alterada, ya que controla voluntariamente sus movimientos, cuando antes lo hacía de manera inconsciente.
Apenas arribó al hospital de Beijing, a Nachito lo sometieron a varios exámenes y luego a la implantación de las células que se realiza mediante punciones intravenosas y vía médula. Allí estuvo durante cuatro semanas.
Ahora, ya en el Valle de Uco, continuará con la rehabilitación recomendada al menos durante los próximos ocho meses, hasta que le realicen una resonancia, que será evaluada por los profesionales que lo atendieron para decidir si regresa a China para continuar tratándose.
Para poder viajar al continente asiático esta familia tunuyanina, que también está integrada por el pequeño Salvador (de un año y medio), recibió un sinfín de donaciones y demostraciones de solidaridad necesarias poder reunir los 50 mil dólares (casi medio millón de pesos) que les demandó afrontar esta oportunidad.
Fueron muchas las personas que colaboraron, no sólo con el depósito de dinero en la cuenta bancaria creada para este fin, sino también en la organización de eventos para recaudar fondos (bingos, peñas, desfiles, maratones) que fueron realizándose a lo largo de los últimos meses hasta principios de setiembre.
Junto con él viajaron el sancarlino Tomás Barrozo (14) y su padre, buscando mejorías por la distrofia muscular que lo ha llevado a perder paulatinamente la movilidad corporal.
Cómo se le presentó la extraña enfermedad al pequeño
Lucio Nazareno nació con buen estado de salud. Pero en noviembre de 2012 sufrió una descompostura que se empeoró con el paso de las horas y las derivaciones de hospitales, provocándole problemas en un pulmón, debido a sus vómitos.
En ese entonces tuvo que ser intervenido quirúrgicamente, y fue en la misma operación cuando padeció dos paros cardiorrespiratorios que le provocaron daños cerebrales y la encefalopatía hipóxica de la que hoy él y su familia luchan por sacarlo adelante.
Debido a ello le realizaron una traqueotomía y le colocaron un botón gástrico.


