Mendoza Lunes, 16 de julio de 2018

De San Carlos llegan productos orgánicos a todo el mundo

Una de las empresas líderes en exportación de hortalizas y frutas saludables cultiva y procesa en el Valle de Uco. Uno de sus dueños, mendocino por adopción, cuenta su historia.

Una nueva vida. Gabriel Miralles dejó la ruidosa urbe bonaerense hace dos décadas para mudarse cerca de la montaña. Ahora vive en Luján.

Al desarrollo de la producción orgánica no llegaron por casualidad, sino más bien por curiosidad. Los mellizos Gabriel y Gustavo Miralles ya se habían recibido de abogado y contador, respectivamente, cuando hace casi 22 años empezaron a indagar en este campo que nada tenía que ver con sus profesiones pero que los atraía por los circuitos que estaban generándose en Europa, la demanda de producciones del hemisferio Sur y ante la posibilidad de que en Argentina se cultivaran productos que pedían los países del Primer Mundo.

Al tiempo, la investigación se convirtió en búsqueda, inversión, producción y logística, un combo que hoy los ubica al frente de una de las empresas de exportación de hortalizas y frutas orgánicas que nacen en suelo mendocino más importantes del país y que los volvió pioneros en esta materia a nivel nacional.

La historia de Argentbio, la empresa que les implicó un cambio de vida para una dedicación entera a producir y comercializar alimentos naturales y sanos, la contó Gabriel, que se trasladó hace dos décadas de Buenos Aires a Mendoza para encargarse de la parte productiva, que se realiza en su totalidad en San Carlos. Él decidió dejar atrás la urbe, tribunales y optó por el trabajo y la vida al lado de la montaña, complemento de la labor administrativa y financiera que su hermano encara desde la capital argentina.

"Hace 20 años que vivo acá. Disfruto de las cualidades de vivir en una zona con montaña, de la libertad al aire libre, de andar en bici, sin el estrés de tribunales o con otro tipo de estrés. Pero en un entorno bello y natural y eso me reconforta. Este es mi lugar en el mundo", aseguró este emprendedor, que es oriundo de Martínez y que ahora vive en Luján y que trabaja en el Valle de Uco.

A la par de los detalles de su cambio rotundo de vida, Miralles cuenta cómo fue gestándose la empresa que nació en 1996. "Argentbio es una pyme que empezó exportando un contenedor y pagando muchísimo derecho de piso, porque años atrás no había ni ingenieros especializados en orgánicos y tampoco se conocía del tema. Los primeros años fueron prácticamente de pérdida", recordó Gabriel, aclarando que desde un principio "fue todo a pulmón, con mucho esfuerzo", pero con un rumbo claro que era consolidarse porque había interés de afuera por adquirir lo que se cultivaba.

"Fuimos viajando, conociendo clientes potenciales porque no se logra la confianza de un año para otro y así nos lanzamos de a poco en el exterior con pequeños volúmenes. Después fuimos incorporando más volúmenes, más maquinarias y ampliamos la superficie del área de producción", detalló acerca de la expansión también en territorio, haciendo mención a la finca sancarlina El Olmo, hoy de 200 hectáreas y con gran impacto laboral, a la que eligieron por ser un lugar aislado de contaminaciones, y por la calidad del agua y de la tierra.

En ese predio cuentan con varios galpones según las líneas de producción. Su producto estrella es el ajo, y también producen manzanas verdes, zapallos, cebollas, remolacha, papas, chalotes y zanahorias.

En lo que respecta a mercados externos, tienen compradores en Europa y América del Norte, destacándose países como Alemania, Inglaterra y Canadá.

Además comercializan productos secos (son el principal exportador de azúcar orgánica, que agencian desde el Norte) y semillas y porotos, que llegan hasta a Japón. El año pasado sumaron clientes de Israel y de Chile.

También sus productos están en Brasil, en San Pablo, sitio que toman de referencia para demostrar cómo puede darse la expansión del consumo en Sudamérica, por lo que apuestan ahora a un nuevo gran desafío que arrancó a principios de año, que es desarrollar el mercado interno.

"Sabemos que va a ser arduo y a largo plazo, pero estamos apostando a eso y para ello fue importante incorporar dos líneas de alta tecnología, sistematizadas para realizar fraccionamiento, embalaje de modo de lograr el mismo packaging que se vende hoy afuera y para eso nos tuvimos que endeudar y tomar créditos. Pero porque estamos convencidos de que es el momento de que en Argentina se consuman estos productos todo el año", comentó Gabriel, adelantando que ya han cerrado algunos negocios para que en breve se ofrezcan en las góndolas de algunos supermercados una línea de 12 productos orgánicos.

"Hay conocimiento pero poco del consumidor. Vamos a tener que hacer degustaciones y explicarle a la gente para que vaya entendiendo la ventaja de comer algo sano, sin herbicidas, insecticidas, pesticidas, partiendo de la semilla y sin tratamiento artificial alguno en todo el tratamiento y desarrollo", expresó el mendocino por adopción que contó que en los países del Primer Mundo se promueve el consumo de productos 100% saludables como política de Estado.

La diferencia de precios, explicó, es del 30% con los convencionales, a los que ya se le asemejan mucho en color, sabor y tamaño, más allá de las condiciones de naturalidad y salud.

-Los Miralles. Gabriel y Gustavo(53) son oriundos de Martínez. Gabriel se mudó a Mendoza hace 20 años. Está divorciado y tiene 3 hijos: dos residen en Buenos Aires (27 y 26) y un adolescente de 15 años que vive en Tunuyán.

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