Más de la mitad de las mujeres mendocinas que son víctimas de abuso físico, verbal o psicológico no lo denuncian. Lo revela una encuesta pedida por la titular de la Comisión de Género de Diputados.

Cuando se naturaliza la violencia

Por UNO

Más de la mitad de las mujeres mendocinas que son víctimas de violencia no denuncian ante lasautoridades haber recibido abuso físico, verbal o psicológico.

Este dato se desprende de una encuesta elaborada por pedido de la diputada Mirta Díaz

(FISCAL), presidenta de la Comisión de Género de la Cámara de Diputados, que se conoció ayer

durante un acto en homenaje al Día Internacional de la Mujer, que se hizo en la Legislatura.

Sobre la base de 200 casos, se pudo conocer que el 37% de las mujeres encuestadas que tienen

entre 30 y 49 años fueron agredidas alguna vez. El porcentaje tiende a bajar en las mujeres más

jóvenes, pero, de todas maneras, los datos causaron alarma. El 27% de las mujeres de entre 15 y 29

años contestó afirmativamente cuando se les consultó si habían sufrido maltrato.

Pero el dato más preocupante es que, del total de mujeres que admitieron haber sido víctimas

de maltrato, la mayoría también reconoció que no denunció el caso básicamente por dos motivos: por

temor o simplemente porque no lo reconoce como un delito.

En el grupo de las mujeres más jóvenes (de 15 a 29 años), el 56% no efectuaron la denuncia

cuando fueron golpeadas. En el grupo de las mujeres de entre 30 y 49 años, el porcentaje es más

alto aún: el 57% admitió que, a pesar de haber sido víctima de violencia, no hizo la denuncia.

En ambos casos, el agresor más común es la pareja (entendiéndose como la persona que convive

en el mismo hogar, más allá de si están casados o no). En segundo lugar, el agresor más frecuente

es el padre y en tercer lugar, el novio.

De acuerdo con el análisis realizado por la diputada Díaz, uno de los datos que se desprenden

del trabajo es que la violencia de género se da en todos los niveles sociales y que, además,

mientras más grande es la mujer, más violencia ha recibido. Es decir, en el grupo de las mujeres de

entre 30 y 49 años, el porcentaje de maltrato es más alto y el porcentaje de las mujeres que

silencia la denuncia es mayor.

También es preocupante la gran desinformación que hay entre las mujeres respecto de los

lugares donde pueden hacer las denuncias. La mayoría mencionó las comisarías como lugares para

hacer las denuncias. Y en menor medida, otros organismos como los juzgados de Familia y Minoridad,

y la Casa de Gobierno.

Quejas de las denunciantes

Entre las mujeres encuestadas fue alto el porcentaje de quienes dijeron que fueron mal

atendidas cuando hicieron la denuncia o sintieron que no obtuvieron solución al problema.

En todos los casos, cuando se hicieron las consultas se tomaron en cuenta todos los tipos de

violencia, tanto la física o la psicológica como la sexual, la económica y la simbólica, que se

ejerce a través de la reproducción de patrones estereotipados que muestran dominación, desigualdad

y discriminación.

Alto número de agresoras

El trabajo de investigación que estuvo a cargo de la socióloga Ana Zalazar Castro midió,

además, el porcentaje de mujeres que se reconocen agresoras. Los números resultaron altos, sobre

todo en la franja etaria de mujeres de entre 15 y 29 años.

"Esto resulta sumamente preocupante, porque es el emergente de una situación de violencia

generalizada", se lamentó la diputada.

De las 200 mujeres encuestadas, el 43porciento admitió haber agredido a otras personas. Los

principales destinatarios de la violencia son el novio, la pareja y, en tercer lugar, las propias

mujeres.

Cuando el relevamiento indagó en los motivos de las agresiones, algunas de las respuestas más

escuchadas fueron: "le pegué a la amante de mi novio", "insulté a mi marido en una discusión

familiar", "agredí a una chica que salía con mi novio", "agredí a la mujer que salía con mi marido"

o "discutí con una mujer por un hombre".