Por Mariana Gil
El consumo de semillas como chía, lino, girasol, sésamo, quinoa, amaranto, entre otras, creció en el último tiempo entre los mendocinos, quienes las utilizan como complemento nutricional y para determinados trastornos de la salud. En este último caso, aconsejan que sea supervisado por un médico o un nutricionista.
No sólo en las dietéticas se consigue este tipo de productos sino también en los supermercados ya existen góndolas especiales que las exhiben para satisfacer una demanda que está de moda en nuestra provincia.Delia Escobar, representante en Cuyo de la Sociedad Latinoamericana de Nutrición, explica que las “la ingesta de semillas como método preventivo y parte de la alimentación es bueno, pero como remedios de enfermedades –como hipertensión, colesterolemia– puede ayudar, pero debe existir control médico”.
Sirve, según la especialista, agregarlas a la dieta alimentaria porque son buenas como aportes de fibras, nutrientes, pero para tratar una patología deben tener el chequeo de un profesional médico junto con una nutricionista porque las semillas no remplacen las medicación.
El problema surge cuando para algunos el consumo de semillas es parte de una medicina alternativa a la que recurren sin tener contemplar que su ingesta debe hacerse teniendo en cuenta ciertas recomendaciones.Si bien cada semilla tiene diferentes características y propiedades distintivas, en términos generales sus principales aportes son sus aceites (que son muy saludables), vitaminas y fibras. Son ingredientes muy saludables, con propiedades energéticas, antioxidantes, anticolesterol y reguladoras del intestino.
La mejor forma de consumirlas es tal como las comercializan en las dietéticas, porque en los procesos de tostado o incorporadas en panificados pueden perder algunas de sus propiedades. Por eso se recomienda ingerirlas agregándolas en sopas, guisos, licuados, yogures y otros.
Agustina Agüero, responsable de la diétetica Naturaleza Divina, cuenta que “las cápsulas de chía son muy buscadas, aunque son caras, éstas aportan Omega 3, al igual que el aceite de pescado, y ayudan a reducir el colesterol, y las consumen clientes que tienen problemas estomacales con los remedios tradicionales”.
Las más pedidasDentro de una amplia variedad, éstas son algunas de las semillas que más se consumen en nuestra provincia. Entre ellas figuran las semillas de sésamo, que ofrecen un gran aporte de calcio, hierro y ácidos grasos. Están muy recomendadas para el sistema nervioso central y reducen el colesterol malo.
Las de girasol, que son excelentes para prevenir problemas relacionados con la circulación y el aparato cardiovascular.
Las de lino son muy requeridas por su gran aporte de fibras, además de tener propiedades diuréticas y laxantes, y muy aconsejables en dietas para la reducción de peso, para reducir el colesterol y prevenir el estreñimiento.
Y la chía, especialmente apta para las personas que sufren de hígado graso. Es buena para el corazón y proporciona Omega 3. Para el colesterol resulta muy recomendable. También se indica para perder peso.

