Por Paola Alé[email protected]
El comienzo del debate de los emprendimientos mineros malargüinos de Cerro Amarillo (cobre) y Hierro Indio en la Legislatura de Mendoza no fue demasiado exitoso para el PJ y los empresarios implicados en su desarrollo.
La oposición realizó cuestionamientos a los ministros de Tierra, Ambiente y Recursos Naturales, Guillermo Elizalde, y al de Hidrocarburos, Marcos Zandomeni. En especial se criticó la ausencia de las entidades encargadas de realizar los estudios de agua y glaciares (Ianigla e Irrigación). Pero el momento más complicado de la reunión para el PJ fue cuando la presidenta de la Comisión de Hidrocarburos del Senado, la malargüina Silvia Calvi (PJ), pidió: “Queremos que dejen nacer el proyecto. Déjennos contaminar un poquito y después vemos lo que hace el otro ministerio” –en relación con el control ambiental que debe ejercer la cartera de Elizalde–. Esta desafortunada frase despertó la ira de los ambientalistas que habían concurrido a la reunión.
La defensaZandomeni y Elizalde se refirieron en particular al proyecto de exploración de Hierro Indio –Cerro Amarillo pasó para un próximo encuentro– y sostuvieron que en esta etapa de prospección, como dicen los estudios técnicos de UNCuyo, no hay impacto ambiental y que no se utiliza agua para llevar adelante el estudio del suelo.
Destacaron que es hora de plantearse un cambio en la matriz productiva provincial y de abrir la discusión a una temática rodeada por un halo de polémica, sin embargo, guarda aspectos positivos, como la generación de empleo, la inversión en la provincia y el aprovechamiento de los recursos naturales.
Una de las principales críticas realizadas sobre todo por el radicalismo fue la ausencia de profesionales del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla) perteneciente al Conicet y del Departamento General de Irrigación.
Ambas entidades son las responsables de indicar si la utilización de agua en estos proyectos es importante, si hay contaminación de la misma y de presentar el correspondiente inventario de glaciares. Zandomeni se excusó diciendo que les había sido imposible enviar representantes al plenario de comisiones y prometió que asistirían a una próxima reunión.
En cuanto al proyecto analizado ayer, si bien es cierto que no utiliza agua ni contamina, los senadores de la oposición (en particular los radicales Sergio Moralejo y Armando Camerucci) resaltaron que no puede ser analizado en forma parcial, sólo teniendo en cuenta la etapa exploratoria. Para darle el visto bueno o bajarle el pulgar hay que estudiar qué sucederá en la segunda etapa, la de explotación.
También criticaron la creación de la Agencia de Protección Ambiental, presentada por el ministro Elizalde en Diputados. El planteo es claro: si el PJ cree que la actual Dirección de Protección Ambiental (DPA) no está a la altura de las circunstancias que el desarrollo de los emprendimientos mineros exige, entonces hay que rever las autorizaciones dadas por esta dirección. Es la DPA la que ha supervisado los estudios previos a estos proyectos de exploración.
El senador Alejandro Molero (UCR) apuntó que no se ha dado participación a los otros dos departamentos del Sur que podrían sufrir los embates de la minería, si estos existieran. Se trata de San Rafael y Alvear, a quienes no se los ha consultado.
Otros que fueron duros para contradecir el inicio de los emprendimientos mineros fueron los legisladores del Frente de Izquierda Héctor Fresina, Noelia Barbeito y Martín Dalmau. Cuestionaron que no se haya realizado el inventario de glaciares indicado en la ley y que debe ser previo a cualquier emprendimiento minero, incluso para la etapa de exploración.
Los ambientalistas se hicieron oír en la LegislaturaLas objeciones de los ambientalistas no se hicieron esperar. Amalia Ramires, integrante de la Asamblea de Bienes Comunes de Malargüe, mencionó que el proyecto Cerro Amarillo es para extraer cobre, molibdeno y oro.
Esto, según apuntó la ambientalista, ya implica una violación a la ley provincial de cuidado del agua 7.722, porque para extraer oro sí o sí hay que utilizar sustancias tóxicas.
Ramires también puso en tela de juicio la actuación de la doctora Lidia Espizúa, experta en glaciares e integrante del Ianigla, porque la mujer es dueña de la propiedad en la que se desarrollará Cerro Amarillo. Quiere que se desvincule de los informes que emita este instituto y que guarden relación con el proyecto mencionado.
En cuanto a la generación de empleo genuino, la integrante de asamblea también opinó que no será de gran impacto. En la etapa exploratoria sólo se desarrollarán entre 20 y 50 puestos de trabajo. Y habrá que ver qué sucede en una segunda etapa, de explotación propiamente dicha.
Silvia Calvi, la senadora “contaminante”Silvia Calvi viene de una larga carrera política y no es la primera vez que ha sido cuestionada por sus expresiones. Fue presidenta del Concejo Deliberante de Malargüe, cuando en el 2009 recibió al ex gobernador de las islas Malvinas Mario Benjamín Menéndez, a pesar de que es considerado un represor y que se lo acusa de haber torturado. También fue una de las mujeres que votaron en contra de la adhesión al protocolo de aborto no punible, en su anterior tratamiento legislativo. Ayer tuvo lo que según ella fue un exabrupto y pidió que la dejaran contaminar un poquito. Es lo que se dice una senadora muy polémica.


