Nelson Funes y Alberto Cabral se adjudicaron el ataque al blindado en el estacionamiento de Carrefour de Godoy Cruz y aseguraron que Omar El Tanga Gómez y Néstor Funes no estuvieron en el lugar del hecho.

Antes de la sentencia, declararon los cuatro imputados por el asalto al blindado y homicidio de Quiroga

Por UNO

Por Soledad [email protected]

Omar el Tanga Gómez, los mellizos Néstor y Nelson Funes y Alberto Cabral, los cuatro imputados por el ataque a un camión de caudales en el estacionamiento de Carrefour de Godoy Cruz y el homicidio de Matías Quiroga (21), ocurrido en marzo de 2012 declararon ante el tribunal de la Séptima Cámara del Crimen. Dos de ellos se declararon inocentes. Nelson Funes y Cabral se adjudicaron el ataque al blindado y aseguraron que los otros dos acusados no participaron del hecho. 

El primero en declarar fue Nelson Funes, luego de un cordial saludo a los jueces y a los presentes en la sala de debate, dijo: "Pido disculpas si hice daños a terceros. Mis intenciones nunca fueron matar porque sé todo lo que se me viene atrás. Si me quise adueñar de un dinero con el que tenía pensado iniciar mi vida".

En su relato, le pidió disculpas a su hermano Néstor y a El Tanga Gómez: "Mi hermano no tenía nada que ver, Omar tampoco".

Sostuvo que la máscara de neoprene que fue encontrada en calle Guido Spano, donde asesinaron a Matías Quiroga, era de él y no de su mellizo Néstor: "Yo la usaba para entrenarme. Fue un compañero quien se puso la máscara. Ellos -en referencia a su hermano y a Gómez-, están pasando por algo que no tienen por qué".

Además le pidió disculpas a la familia de Matías: "En mis planes no estaba ir a matar a nadie. Se que está mal lo que hice".

"No la paso bien, estoy en un lugar donde reina la maldad. Me cortaron la pierna porque soy un delincuente. Si me van a juzgar que sea por lo que fui a hacer, a robar", sostuvo Nelson Funes.

Por su parte, Alberto Cabral también pidió disculpas "de corazón" por los daños que le provocó. "Cuando se hace algo de esta magnitud era para conseguir el dinero y no era para derrocharlo. En mi caso para la vida, para el futuro de mis hijos".

También pidió disculpas a Néstor Funes y Omar Gómez "porque terminaron perjudicados por actos ajenos".

Los acusados por la muerte de Matías Quiroga

Omar el Tanga Gómez, el más reconocido por este hecho debido a que su nombre salió a la luz a las pocas horas de ocurrido el homicidio del joven de 21 años en calle Guido Spano, de Godoy Cruz, declaró: "Yo compré un arma de fuego en el barrio La Gloria porque donde vivo es muy inseguro. Nunca me dijeron que fue usada para este hecho".

Su compañero Néstor Funes, con quien fue detenido El Tanga en una casa del barrio Jardín Agrelo, de Luján, sostuvo que es inocente: "Siempre fui inocente. Mi hermano -Nelson- hizo las cosas mal y me mantuvo al margen de lo que iba a hacer, yo no sabía nada"

"Siempre trabajé, me la rebusqué solo y gracias a mi mujer. La pasé muy mal cuando estuve preso, vi cómo descuartizaron a una persona. Desde que salí nunca más quise tocar algo que no es mío", señaló.

Aclaró: "Sí ayude a Omar, porque nos conocemos desde chico, somos del mismo barrio y éramos compañeros de colegio, y cuando me nombraron a mi por la televisión que me buscaban por este hecho también me escondí. Pero yo no estuve ahí".

El hecho

En la tarde del viernes 9 de marzo de 2012 una banda de delincuentes fuertemente armada atacó a los custodios de un camión de caudales cuando sacaban el dinero de la Bolsa de comercio, en el híper Carrefour de Godoy Cruz.

Dos de ellos, Nelson Funes y Alberto Cabral quedaron heridos en el estacionamiento por el accionar de los custodios de Prosegur, y sin lograr robar el botín, el resto de la banda escapó por calle Moreno.

Al llegar a Guido Spano obligaron a Matías Quiroga a detener la marcha de su Citroën C3 y le dispararon para robarle el auto, y de esa forma escapar del lugar. El joven de 21 años murió en el lugar a los pocos minutos.

Por los dos hechos quedaron acusados Omar El Tanga Gómez y Néstor Funes, quienes fueron capturados el 19 de abril de 2012 en una casa del barrio Jardín Agrelo, de Luján, donde cada uno fue atrapado con un arma 9 milímetros, que luego de ser periciadas se determinó que fueron utilizadas en el ataque al blindado.