Habrá que dejar pasar los días, que se analice concienzudamente la jornada de ayer y luego sacar conclusiones.
Por ahora, solo hay algo cierto: fue la experiencia piloto del sistema de Boleta Única Electrónica. Ayer, para los que concurrieron a alguna de las 43 mesas ubicadas en los 10 puntos de votación del departamento, salvo los nervios y la incertidumbre que le generó a cada uno la emisión del sufragio, pareció no haber grandes diferencias, ni tampoco novedades tras el triunfo de Norma Trigo.
Fue un primer paso, pero no la transformación completa. En sistema mixto en el que el papel, la boleta, que imprimió cada una de las 43 terminales informáticas, siguió siendo la base del recuento y de todo el acto eleccionario.
Para el análisis es indispensable tener en cuenta que fue una elección sencilla. El ciudadano debía elegir simplemente uno de los 10 candidatos de las PASO. No había concejales, legisladores provinciales, diputados y senadores nacionales, candidatos del Poder Ejecutivo del Estado... Apenas un voto, para una sola de las 10 caras que aparecían en la pantalla.
Apenas un padrón de 13.400 electores, de los cuales dos tercios hizo uso de su derecho y cumplió con su obligación.
Hubo cola solo en algunos momentos muy puntuales y de las 43 terminales, tres presentaron algún problema durante la jornada, pero la resolución de los inconvenientes fueron resueltos por el personal técnico sin demasiado inconveniente, receteando las computadoras o simplemente remplazándolas por otras. Lo único que demoró la resolución de esos problemas fue el asegurar que las autoridades de mesa tuvieran pleno control y conocimiento de cada maniobra que se realizaba.
Muchos de los votantes eligieron realizar un simulacro en las terminales que estaban colocadas en la entrada de cada centro de votación y escucharon las explicaciones de los capacitadores.
"La gente ha estado bien predispuesta. Un ejemplo claro: dos personas mayores estuvieron media hora probando y recibiendo nuestras explicaciones, hasta que fueron a emitir su voto. Querían hacerlo y se tomaron el tiempo necesario, hasta sentirse seguros de cómo operar el sistema", contó Andrea del Pópolo, que fue una de las capacitadoras de la Junta Electoral que se apostó en la escuela Pringles. "La gente grande estaba acostumbrada a entrar al cuarto oscuro acompañada por alguien y en este sistema eso no está permitido y deben operarlo solas", dijo.
La gente
En Santa Rosa ayer también fue domingo. Salvo alrededor de las escuelas y de los comités partidarios, el departamento no rompió su ritmo cansino dominguero de diciembre.
"No vendí mucho, ha estado todo muy tranquilo", contó la quiosquera que atendía su pequeño negocio frente a la escuela Arenas Raffo, en Las Catitas. La de ella podría ser también la definición de un veedor electoral.
Apenas hubo algunos rumores que alguien hacía correr por lo bajo, pero más para ponerle sal a la jornada que cómo denuncia.
20.38 fue la hora en la que se dio a conocer el resultado final de la elección con el total de las mesas escrutadas. El primer parcial, de tres mesas se publicó a las 18.50.
