Jóvenes automovilistas muestran sus destrezas frente a la Calesita, derramando aceite sobre el pavimento para hacer "trompos". Video.

A pesar de los controles, continuaron las picadas en las calles del Parque San Martín

Por UNO

Los jóvenes suelen comenzar la diversión del fin de semana el jueves, pero en este caso hay unacita obligada ese día a la madrugada para todos aquellos amantes de los fierros: las picadas

ilegales en el Parque General San Martín. D

iariouno.com.ar fue testigo de esta situación en la noche del jueves.

Año tras año las picadas captan más adeptos, a pesar de algunos tímidos controles policiales

y la presunta tolerancia, negligencia o incapacidad de las autoridades para lograr erradicarlas de

forma definitiva.

Este jueves,

diariouno.com.ar pudo compobar que en las zonas de acceso a la fuente de las

Américas, personal de Guardaparques realizó vallados, consiguiendo la merma de las picadas. Sin

embargo, la destreza de los "tuercas" gambeteó estos impedimientos, y se mudaron frente a la

Calesita, en la intersección con avenida Los Plátanos, donde desparramaron aceite y/o gasoil sobre

el pavimento para hacerlo resbaladizo y hacer "trompos" con los autos.

En el video se observa cómo el conductor de un Chevrolet Astra pierde el control del rodado y

casi se lleva por delante a cuatro jóvenes "espectadores".

Es así que el peligro reside no tan solo en los automovilistas sino también en la gran

cantidad de personas que se congregan en el lugar a observar el circunstancial espectáculo. Los

conductores, en general, tienen reflejos disminuídos ya que beben grandes cantidades de alcohol y

el público viva enardecido las piruetas de estos intrépidos ilegales.

Al cabo de unos minutos de iniciadas las picadas, dos patrulleros irrumpieron con sirenas en

el lugar, provocando el desbande caótio y generalizado de los improvisados espectadores que huyeron

despavoridos, atemorizados por llegar a ser detenidos.

La razzia policial duró unos minutos... cuando el lugar quedó desierto los uniformados se

alejaron. En esos momentos es cuando los automovilistas regresaron y comenzó otra vez el jolgorio

motor.

Los agentes policiales dijeron a

diariouno.com.ar que están cansados y desbordados ante esta situación, que son

constantemente agredidos por los "tuercas" y que en esta historia siempre son "los malos de la

película".