Festejos alterados

Heridos por pirotecnia en Navidad: hubo 11 personas afectadas, a pesar de que está prohibida desde 2020

También hubo 12 intoxicados por alcohol y 12 heridos por armas de fuego y armas blancas. Se atendieron cerca de 1.000 mendocinos por distintas problemáticas

Los festejos de Navidad dejaron un Mendoza un saldo nada feliz, como ocurre cada año: 11 personas heridas por el uso de pirotecnia en Mendoza, 12 heridos por armas de fuego y armas blancas y 12 personas con intoxicación alcohólica. En total, fueron atendidos unos 1.000 mendocinos por distintas causas no relacionadas con accidentes de tránsito.

En cuanto a pirotecnia, el número es similar al registrado en 2024 y bajo en comparación con otros años, pero vuelve a poner en evidencia que, pese a la prohibición vigente desde 2020, estos artefactos continúan utilizándose.

Desde el sistema oficial de salud informaron que los heridos fueron atendidos en distintos hospitales públicos y centros asistenciales de la provincia. La mayoría presentó quemaduras en manos, brazos y rostro, además de lesiones auditivas, un cuadro que se repite cada año durante las celebraciones de fin de año.

Hospital Lagomaggiore
El hospital Lagomaggiore es uno de los centros asistenciales que atendió más heridos por quemaduras debidas al uso de pirotecnia recibe.

El hospital Lagomaggiore es uno de los centros asistenciales que atendió más heridos por quemaduras debidas al uso de pirotecnia recibe.

La pirotecnia sigue presente a pesar de la prohibición

En Mendoza rige desde hace cinco años la prohibición de vender, comprar y arrojar pirotecnia. Aun así, los hechos vuelven a mostrar que la norma no alcanza para erradicar su uso. Un antecedente reciente refuerza esa realidad: hace pocos días se incendió un galpón de acopio de pirotecnia en Godoy Cruz, donde murió una mujer que se encontraba comprando estos productos.

Las autoridades sanitarias detallaron que los heridos por pirotecnia sufrieron lesiones evitables y reiteraron que el uso de estos artefactos representa un riesgo tanto para quienes los manipulan como para terceros. Las campañas de prevención se repiten año tras año, pero el problema persiste.

Las campañas sobre la pirotecnia no alcanzan

Además de las acciones oficiales, distintas organizaciones vienen reclamando desde hace tiempo el cumplimiento efectivo de la prohibición del uso de pirotecnia. ONG que trabajan con niños y niñas con trastornos del espectro autista advierten sobre el impacto que el ruido provoca en personas hipersensibles, mientras que organizaciones proteccionistas alertan por el sufrimiento que padecen animales domésticos y silvestres.

A pesar de las campañas de concientización, las notas periodísticas y los pedidos públicos, la pirotecnia sigue apareciendo cada Navidad. Los datos de la última guardia vuelven a mostrar que se trata de una práctica extendida, que genera heridos y sobrecarga al sistema de salud, incluso en contextos donde su uso está expresamente prohibido.