La reconocida cadena de comida rápida Pollo Tropical redujo su huella comercial en Florida al cerrar permanentemente sus tres últimos establecimientos en Jacksonville. Este movimiento ocurre en un contexto donde numerosas empresas del sector gastronómico enfrentan dificultades tras la pandemia. Fundada en 1988, la cadena opera actualmente 125 restaurantes de servicio rápido a través de Florida y posee 25 franquicias principalmente a nivel internacional.
Popular cadena de Florida cierra tres restaurantes en medio de una reestructuración
Una reconocida marca de comida rápida, con fuerte presencia en Florida, anunció el cierre de sus últimas tres ubicaciones en el área de Jacksonville
El panorama actual muestra un sector en transformación. La empresa Authentic Restaurant Brands (ARB), propietaria de Pollo Tropical desde hace 16 meses, decidió retirar completamente su presencia del noreste de Florida. Los establecimientos ubicados en Gate Parkway, River City Marketplace y San Jose Boulevard en Mandarin aparecieron con puertas cerradas, ventanas cubiertas y letreros removidos durante el pasado fin de semana, según reportó el portal especializado RetailWire.
El impacto en Florida
La etapa posterior a Covid generó una verdadera sacudida para las cadenas de comida rápida y casual. Grandes nombres como Burger King y Popeye's, ambos propiedad de Restaurants Brands International, vieron el cierre de cientos de restaurantes. El cambio en los hábitos laborales representa uno de los factores determinantes detrás de esta tendencia negativa para el sector.
Muchos de estos restaurantes fueron construidos para atender, al menos parcialmente, a trabajadores de oficina. Las compañías que adoptaron modelos de trabajo remoto o híbrido, junto con recortes generales de personal, dejaron numerosos establecimientos en ubicaciones que perdieron su razón de ser. La clientela no viaja específicamente para visitar un Burger King o un Red Lobster; suelen frecuentarlos por conveniencia durante su jornada laboral.
La disminución de trabajadores presenciales resultó en menos clientes para estos negocios. Este fenómeno afectó especialmente a cadenas ubicadas en zonas comerciales o empresariales, donde el tráfico peatonal disminuyó significativamente tras la pandemia.
El modelo de negocio de Pollo Tropical, similar al estilo de servicio de Chipotle, ofrece comida recién preparada con un menú distintivo. La cadena se destacó por su pollo marinado en cítricos, cerdo asado en mojo y acompañamientos, todo servido con énfasis en frescura y calidad a un precio competitivo.
Estrategia de concentración
La ausencia de explicaciones oficiales sobre el cierre dejó a los clientes únicamente con un breve mensaje colocado en las ventanas de los locales afectados. "Apreciamos a nuestros leales clientes. Ha sido un placer servirles durante estos años", expresaban los avisos impresos en papelería oficial de Pollo Tropical, añadiendo: "Esta ubicación está cerrada permanentemente. Agradecemos su comprensión".
Los representantes de la empresa no respondieron a las solicitudes de comentarios realizadas por RetailWire. Este silencio corporativo aumenta la incertidumbre sobre los motivos específicos detrás de la decisión de abandonar el mercado de Jacksonville.
La concentración de operaciones en el sur y centro de Florida podría responder a una estrategia de optimización logística. Los cambios recientes simplifican la cadena de suministro de la compañía, ya que sus ubicaciones restantes en Estados Unidos se agrupan en un área relativamente compacta.
Anteriormente, Pollo Tropical contaba con cinco locales en Jacksonville. La cadena mantiene un modelo donde todas sus ubicaciones nacionales son propiedad de la empresa, con excepción de ciertos restaurantes con licencia "institucional" en campus universitarios y aeropuertos, según indica su página de preguntas frecuentes.
La situación de Pollo Tropical refleja una realidad más amplia en el sector de la restauración en Estados Unidos, donde diversas cadenas populares como Boston Market cerraron por completo, mientras que Hooters, Red Lobster, TGI Fridays y otros grandes nombres vieron cierres de múltiples establecimientos. BurgerFi encontró un nuevo propietario en bancarrota mientras también cerraba numerosas ubicaciones.




