A largo plazo, y esto parece entrar de lleno en el terreno de la ciencia ficción, quizás los humanos puedan comunicarse mediante una suerte de telepatía e incluso lograr una simbiosis con la inteligencia artificial. Llegando aún más lejos, el carismático emprendedor incluso sugirió en su día que se podría conservar el "estado del cerebro" para ser recuperado tras la muerte y traído de nuevo a la vida en otro cuerpo o en un robot. Musk lo describió como una interfaz de "hilos" que van "cosidos" al cerebro. También permitirá, avanzó, que podamos escuchar música directamente en nuestra cabeza o controlar el nivel de hormonas.
Neuralink lleva ya años probando interfaces neuronales en animales. El pasado verano, mostró en un vídeo sus avances en una cerda llamada Gertrude. En cuanto al mono que ha participado en el nuevo experimento, Musk aseguró en Clubhouse (la charla puede escucharse en YouTube) que "está totalmente feliz". Irónicamente, tampoco parece que vaya a sufrir ningún tipo de trastorno estético, ya que el implante, asegura, ni siquiera se nota. "No se ve incómodo ni raro", añadió el que ya es el hombre más rico del mundo, por encima de Jeff Bezos, de Amazon.
Además, según Musk, el hogar del simio es envidiable. Presumió recordando que el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos describió el laboratorio de Neuralink como "las instalaciones para monos más bonitas" que jamás han visto. El sitio perfecto para que un montón de monos se pongan a competir a ver quién gana con una videoconsola, una escena que parece imposible pero en la que ya trabaja la gente de Neuralink.
Fuente: ABC