Al igual que otras tiendas minoristas físicas que sufren por la pandemia, las librerías se han visto gravemente afectadas incluso después de reabrir sus puertas. Dan Jie, presidente y director ejecutivo de la cadena de librerías Yanjiyou, señaló que la mayoría de sus 62 tiendas en todo el país había cerrado o reducido las horas de trabajo debido a los controles de la epidemia, y la cantidad de visitantes se había reducido un 80 % y
los ingresos un 95 %. A mediados de marzo, 58 locales habían reabierto sus puertas, pero el número de visitantes era un 80 % menos que durante el período correspondiente del año pasado debido a la preocupación sobre la visita a espacios confinados y llenos de gente, señaló Dan.
La cadena de libros Danxiangjie inició la financiación colectiva el 24 de febrero, afirmando que sus ingresos habían caído un 80 % en febrero, lo que fue crítico para una industria con escasas ganancias. Por su parte, las ventas de la librería Zhongshuge, con 24 tiendas en todo el país, alcanzó 1,05 millones de yuanes (u$s 149.000) de enero a mitad de marzo, que
solo fue el 13 % de las ventas registradas durante el mismo período el año pasad
De acuerdo con una encuesta realizada por Shumeng, la alianza china de librerías físicas, aproximadamente el 90 % de 1.021 encuestados en todo el país había cerrado antes del 5 de febrero y el 79 % afirmó que sus fondos solo podían solventar operaciones para otros tres meses. Sun Qian, fundador de la alianza, sostuvo que las pequeñas y medianas librerías que
dependen de un solo negocio enfrentan la mayor presión en términos de renta, recursos humanos y deuda.
Las tiendas físicas han enfrentado desafíos del comercio electrónico por un largo período con sus desventajas en precio y conveniencia y la epidemia ha empeorado la situación, según los expertos.
La empresa de investigación Openbook de Beijing señaló que la venta online de libros creció un 24,9 % a 71,51 mil millones de yuanes el año pasado, mientras que las ventas de las librerías cayeron un 4,24 % a aproximadamente 30,76 mil millones de yuanes. “Durante los
últimos años, la mayoría de las librerías se han transformado en tiendas de estilo de vida para sobrevivir al impacto del comercio electrónico, ofreciendo café, accesorios de viaje y papelería, para atraer a los clientes y ofrecer mejores experiencias de compra”, señaló George Ren, socio principal y vicepresidente de la consultora Roland Berger China. La función de las librerías se ha expandido de la venta de libros al consumo cultural y de entretenimiento, para convertirse en “un centro de eventos y reuniones para editoriales, escritores, líderes de opinión importantes y fanáticos de los libros”, señaló.
La epidemia del nuevo coronavirus también ha obligado a las librerías a desarrollar un toque digital. Por ejemplo, desde el 4 al 25 de febrero, Zhongshuge realizó seis transmisiones en vivo para presentar libros y mostrar enlaces de compra en algunas ocasiones.
A principios de marzo, 72 librerías físicas en Beijing fueron las primeras en vender libros utilizando la plataforma de servicios bajo demanda Meituan, con el apoyo del gobierno municipal de Beijing, para aumentar los ingresos.
Yanjiyou comenzó a vender libros en la plataforma de servicios de entrega de alimentos Ele.me el 12 de febrero. “A pesar de que la librería se enfoca en las experiencias físicas, el canal online satisface la demanda de los lectores que quieren leer pero no desean salir”, sostuvo Dan. “El brote destacó la importancia de tener múltiples modelos de negocio”.
Desde febrero, Yanjiyou ha subido aproximadamente 1.000 libros a plataformas de comercio electrónico para aumentar las ventas online, promovió las membresías con puntos acumulados y desarrolló actividades de transmisión en vivo para hacer frente a la presión del flujo de efectivo. Los ingresos hasta ahora se han recuperado en un 30 a 40 %, agregó.
Muchas ciudades, incluyendo Beijing, Tianjin, Xi´an y Hangzhou, han lanzado políticas preferenciales para ayudar a las librerías, como subsidios gubernamentales y reducciones de alquileres, alentando así a las editoriales a extender los períodos de pago y promover los clubes de libros online, las ventas y las entregas.
Cheng Sanguo, presidente de bookdao.com, una plataforma de la industria editorial y de venta de libros, sostuvo para el Diario del Pueblo que las librerías tienen que aumentar la conexión con los lectores a través de las cuentas de WeChat, los grupos online y las membresías, para mantener un grupo constante y creciente de usuarios. También sugirió que las librerías deberían desarrollar estructuras de ingresos diversificados y estables que
incluyan tanto productos y servicios no relacionados con libros como el comercio minorista online y el comercio electrónico, para mejorar la capacidad de lidiar con los riesgos



