La iniciativa de asistencia emparejada entre la provincia de Fujian, en el este de China, y la región autónoma de la etnia hui de Ningxia, en el noroeste del país, un programa pionero de alivio de la pobreza entre el este y el oeste iniciado en 1996, se ha convertido en un modelo de desarrollo regional equilibrado, según expertos.
Cooperación regional logra prosperidad común
Treinta años de colaboración emparejada entre Fujian y Ningxia llevan las ventajas de desarrollo del este al oeste del país
Al reflexionar sobre estas tres décadas de la iniciativa, Qiu Shuilin, investigador asociado de la Academia de Ciencias Sociales de Fujian, señaló que, aunque Fujian y Ningxia se encuentran muy alejadas entre sí, la decisión estratégica adoptada por China hace 30 años de vincular las ventajas del este con los recursos del oeste buscaba garantizar que nadie quedara al margen del desarrollo.
“Más allá de la asistencia económica, esto pone de relieve un enfoque de gobernanza nacional que impulsa la coordinación regional y demuestra las fortalezas institucionales”, afirmó Qiu, quien agregó que, bajo un diseño de alto nivel, el mecanismo canaliza de manera sistemática fondos, tecnología y conocimientos especializados desde las zonas más desarrolladas hacia las regiones en desarrollo.
Los datos oficiales muestran que, a lo largo de los años, 39 distritos y condados económicamente desarrollados de Fujian establecieron vínculos de cooperación con nueve de Ningxia, lo que facilitó el intercambio de más de 600 funcionarios para compartir experiencias en materia de gestión.
En el ámbito industrial, más de 1.600 empresas de Fujian han invertido más de 100.000 millones de yuanes (u$s 14.890 millones) en Ningxia, creando estrechas sinergias en las cadenas de suministro de sectores agrícolas locales, como la producción de vino, bayas de goji y ganado, así como en centros de computación de inteligencia artificial de vanguardia que abastecen las necesidades digitales de Fujian y, al mismo tiempo, impulsan el desarrollo de Ningxia.
La asociación pone especial énfasis en mejorar las condiciones de vida y generar empleo. A través de plataformas laborales, ha facilitado el traslado de 330.000 trabajadores, mientras que los talleres locales y el comercio electrónico contribuyeron a sostener otros 200.000 puestos de trabajo en la zona.
En 2018, el fabricante de baterías de Fujian Scud Group fundó una institución de educación profesional en la ciudad de Guyuan, Ningxia, con un programa de formación de tres años. Durante el primer año, los estudiantes cursan materias teóricas en Ningxia; en el segundo, realizan prácticas en Fujian; y en el tercero, completan pasantías en empresas. El modelo permite vincular la formación en las aulas con la producción industrial.
“Formamos a los estudiantes exactamente de acuerdo con las necesidades del mercado”, afirmó Jiang Zhicheng, vicepresidente del grupo. La institución ha capacitado a más de 1.600 estudiantes de Ningxia, con una tasa de empleo del 100% y salarios mensuales promedio de 5.000 yuanes.
En 2020, una enfermedad obligó a Yang Qinqin, integrante de una familia de cinco hijos que alguna vez vivió en condiciones de pobreza, a faltar al examen de ingreso a la escuela secundaria. El programa le dio una oportunidad al ofrecerle matrícula y alojamiento gratuitos, y en 2021 la llevó a 2.000 kilómetros de distancia, desde la región interior de Ningxia hasta Fuzhou, capital de Fujian, en la costa. Tras destacarse durante su formación, comenzó a trabajar como empleada administrativa de Scud Group en 2023.
“El contraste era impactante: pasar de las montañas al mar”, afirmó Yang. “Sin esta oportunidad, todavía estaría atrapada en ese pequeño pueblo, probablemente casada y con hijos a una edad más temprana. La cooperación entre Fujian y Ningxia cambió por completo mi vida”.
La cooperación también ha impulsado la revitalización rural. En la aldea de Yangjiadian, en el condado de Longde, Guyuan, la asociación ha promovido un cambio que pasó de la dependencia de la asistencia a un crecimiento autosostenido.
Gracias al uso de fondos de cooperación, la aldea montañosa y remota transformó sus tradicionales patios residenciales en alojamientos rurales de estilo boutique. Zhao Zhiren, secretario del Partido de la aldea, señaló que Fujian aportó ideas y talento, además de capital.
Con el respaldo de 7.680 millones de yuanes en asistencia financiera, Ningxia ha mejorado de manera continua su infraestructura rural, los servicios públicos y las industrias locales características.
Impulsado por estas inversiones, el PBI per cápita de Ningxia alcanzó casi 78.000 yuanes en 2025, casi 19 veces el nivel registrado en 1996, según datos oficiales.
Qiu señaló que la cooperación emparejada ha sustituido las simples transferencias fiscales por un marco dual impulsado por el Gobierno y el mercado, lo que permitió que la colaboración evolucionara desde la asistencia financiera básica hacia asociaciones industriales autosostenibles y, actualmente, hacia un proceso de fortalecimiento mutuo.
“Este impulso continuo se sustenta en la complementariedad de recursos y el beneficio mutuo”, afirmó Qiu, y agregó que este modelo refleja claramente la esencia de la modernización china orientada a la prosperidad común.
Por ZHANG YI, HU MEIDONG y HU DONGMEI. Lu Yan colaboró con esta nota.
En pocas palabras
- Cooperación histórica: treinta años de colaboración entre Fujian y Ningxia impulsan el desarrollo del oeste.
- Impacto económico: inversiones y sinergias industriales generaron empleo y fortalecieron sectores locales.
- Prosperidad compartida: el modelo fomenta la autosostenibilidad y el beneficio mutuo, reflejando la modernización china.

