Una pareja plantó 4.000 árboles en una finca: 25 años después, hicieron brotar 14 manantiales donde solo había uno

Una pareja transformó 25 hectáreas al plantar 4.000 árboles y lograr que un manantial pasara a ser 14, demostrando el poder de la restauración ambiental.

Editado por Valentina Araya
araya.valentina@diariouno.com.ar

En una finca de un país de América del Sur donde antes solo había un manantial, hoy brota agua en otros 13 puntos. El cambio fue resultado de un trabajo de recuperación ambiental que combinó la plantación de árboles, la conservación de la vegetación y el cuidado del suelo. La experiencia demuestra cómo restaurar un terreno degradado puede ayudar a recuperar fuentes de agua que habían desaparecido.

El caso ocurrió en una propiedad rural de 25 hectáreas situada en las montañas de Caparaó, en el estado brasileño de Espírito Santo. Cuando Tânia y Henrique Gravel llegaron al lugar, en 1.999, encontraron una finca con una sola fuente natural de agua. Con los años, el paisaje cambió gracias a sus esfuerzos para recuperar la vegetación y proteger el entorno.

Por qué plantar árboles hizo brotar 14 manantiales en una finca de América del Sur

La reforestación fue una parte central del proceso. Los árboles ayudan a que el agua de lluvia se infiltre en el suelo y quede retenida durante más tiempo, en lugar de escurrir rápidamente por la superficie. Sus raíces también contribuyen a estabilizar la tierra y reducir la erosión, que puede arrastrar sedimentos hasta los cursos de agua y deteriorar los manantiales.

En esta finca de América del Sur también creció una producción agrícola diversa. Alrededor de las colmenas, la pareja mantiene unas 80 variedades de árboles frutales, entre ellas especies de la Mata Atlántica y de la Amazonía, además de cultivos como mango y aguacate. La apicultura se convirtió en una de sus principales actividades económicas. Producen miel para vender en los mercados locales y también contribuyen a la polinización de las plantas.

Un esfuerzo que inspira a América del Sur

La recuperación de la propiedad forma parte de un esfuerzo más amplio en Espírito Santo. Desde 2011, el programa Reflorestar, impulsado por el Gobierno estatal con apoyo del Banco Mundial, promueve la conservación de bosques nativos y la restauración de terrenos rurales. Entre sus herramientas se encuentran los pagos por servicios ambientales, que compensan a los productores por proteger y recuperar la vegetación.

En sus primeros 15 años, el programa llegó a más de 5.000 propiedades, contribuyó a restaurar 12.000 hectáreas y apoyó la conservación de otras 13.000. Las actuaciones buscan mejorar la disponibilidad y la calidad del agua, reducir la erosión y disminuir los riesgos asociados a las inundaciones y las sequías.

En pocas palabras

  • Recuperación ambiental: Una pareja plantó 4.000 árboles, logrando que brotaran 14 manantiales en una finca de América del Sur.
  • Impacto de la reforestación: Los árboles facilitan la infiltración de agua y la estabilización del suelo, recuperando fuentes hídricas.
  • Esfuerzo colectivo: El programa Reflorestar en Espírito Santo promueve la conservación y restauración de terrenos rurales con apoyo del Banco Mundial.
Resumen generado por Thinkindot AI

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