Mantener el hogar impecable requiere de herramientas de limpieza que también estén en óptimas condiciones. Sin embargo, la mopa es uno de los elementos que más sufre el desgaste diario: con el uso continuo, acumula mugre, suciedad incrustada y adquiere un tono grisáceo desagradable, acompañado en ocasiones de mal olor.
Tu mopa quedará blanca e impecable gracias a este truco de limpieza
Si tu mopa se ha puesto de color gris, tiene mal olor y ya no limpia como antes...te enseñamos un truco de limpieza para dejarla impecable
Por suerte, no es necesario tener que tirar la mopa y comprar una nueva. A continuación te explicaremos un paso a paso de limpieza para dejarla impecable y blanca, como si fuera nueva.
¿Cómo blanquear y limpiar la mopa para dejarla como nueva?
Todo lo que tienes que haces es combinar vinagre blanco de alcohol y bicarbonato de sodio. El vinagre actúa como un potente desinfectante y cortagrasa natural, mientras que el bicarbonato ayuda a remover las manchas más difíciles, blanquear la tela y neutralizar los malos olores atrapados en el tejido.
Ingredientes:
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1 balde con agua caliente
1 taza de vinagre blanco de alcohol
3 cucharadas generosas de bicarbonato de sodio
Un chorrito de jabón para la ropa o detergente
El primer paso es lavar la mopa con agua tibia para retirar la mugre superficial, el polvo o los pelos atrapados. Luego, en un balde, coloca agua caliente, vinagre, bicarbonato de sodio y el jabón líquido. Verás una ligera efervescencia totalmente normal.
Sumerge el cabezal de la mopa por completo en la solución y déjalo reposar durante al menos 30 a 45 minutos. Si la suciedad está muy incrustada, puedes dejar la mopa en remojo durante un par de horas. Una vez transcurrido el tiempo, frota las fibras entre sí para desprender el resto de la suciedad. Enjuaga con abundante agua limpia y fría hasta que no queden restos de jabón. Finalmente, excurre el exceso de agua y cuelga la mopa al aire libre para que se seque.
Es muy importante aclarar que la mopa nunca debe guardarse húmeda o dentro del balde, ya que esto solo sirve para favorecer la proliferación de bacterias y mal olor. También puedes emplear un balde para lavar y otro para escurrir cuando limpies pisos extremadamente sucios.






