Una propiedad abandonada en el interior de Río de Janeiro terminó convertida en un proyecto que combina producción de café, recuperación ambiental y reforestación. La transformación comenzó en 2020 con la plantación de miles de árboles.
Fernanda Rodrigues, su marido y otros socios decidieron recuperar una finca ubicada en Avelar, distrito de Paty do Alferes, en el histórico Vale do Café. El lugar ya tenía una relación con la producción cafetera, pero necesitaba trabajo.
Bosque de café: la finca abandonada que revivió con 120.000 árboles
El grupo comenzó por recuperar el suelo, proteger las nacientes y reorganizar las áreas productivas. La idea inicial era utilizar la propiedad como un espacio de descanso, pero el proyecto terminó tomando otra dirección. En aproximadamente dos años, el equipo plantó más de 120.000 árboles.
No se trató solamente de reforestar sectores deteriorados. Árboles nativos y frutales, entre ellos palta, mango y banana, comenzaron a compartir el terreno con los cafetos. El resultado fue un sistema agroforestal en el que distintas especies crecen juntas y cumplen funciones dentro del mismo espacio.
¿Cómo transformó una finca en un bosque de café con 120.000 árboles?
Unos 40 hectáreas quedaron destinadas al cultivo de café. Pero, a diferencia de una plantación tradicional basada en el monocultivo, los cafetos comenzaron a crecer rodeados de árboles. La sombra pasó a formar parte del manejo y la vegetación volvió a ocupar un lugar central dentro de la producción.
La primera cosecha llegó en 2021 y marcó un nuevo capítulo para la propiedad. El objetivo no era competir por volumen, sino producir café especial. Según la información publicada sobre el proyecto, los granos alcanzaron una puntuación superior a 80 puntos, mientras que el cultivo se mantiene sin uso de agrotóxicos.
El proyecto de este bosque también incorpora principios de la agricultura sintrópica, una forma de producción que busca imitar algunas dinámicas de los ecosistemas naturales. En este caso, café, árboles y frutales comparten el mismo terreno mientras se recuperan el suelo, la vegetación y las fuentes de agua.
Por otro lado, hay además un dato histórico interesante, Paty do Alferes y el Vale do Café fueron fundamentales para la producción cafetera brasileña, pero la región sufrió degradación asociada a décadas de monocultivo. La Fazenda Nosso Vilarejo intenta recuperar esa tradición utilizando otro modelo de producción.
En pocas palabras
- Finca histórica: Transformada en un sistema agroforestal único con más de 120.000 árboles.
- Producción de café: Cultivo de café especial rodeado de árboles nativos y frutales sin agrotóxicos.
- Agricultura sintrópica: Proyecto que imita ecosistemas naturales, recuperando suelo, vegetación y fuentes de agua.





