En 1876, se llevó 70.000 semillas de un árbol de América del Sur y cambió para siempre el negocio del caucho

La drástica decisión de Henry Wickham en 1876 de extraer miles de semillas del árbol del caucho del Amazonas sentó las bases para la caída de la industria sudamericana

Pero una decisión tomada por un aventurero británico terminaría cambiando el mapa mundial del caucho. Su nombre era Henry Wickham, un inglés que en 1876 llegó a recolectar miles de semillas de Hevea brasiliensis, el árbol conocido por producir el látex del que se obtiene el caucho natural.

El británico que recolectó 70.000 semillas de un árbol del Amazonas y cambió la economía mundial

En 1876 consiguió sacar del Amazonas unas 70.000 semillas y enviarlas a Inglaterra. Las semillas de este árbol llegaron a los jardines de Kew, en Londres. Allí, los especialistas consiguieron hacerlas germinar y, posteriormente, algunas plantas fueron trasladadas a territorios británicos del sudeste asiático.

Lo que parecía una operación botánica terminó convirtiéndose en uno de los episodios más conocidos de la historia de la llamada biopiratería. Durante décadas, los británicos experimentaron hasta encontrar las condiciones necesarias para cultivar el árbol fuera de su ambiente original.

Árboles de Amazonas: el robo de semillas que cambió la industria del caucho

El resultado fue la creación de enormes plantaciones de caucho en Asia, donde los árboles podían crecer agrupados y ser explotados de manera mucho más eficiente que los ejemplares dispersos en la selva amazónica. El cambio fue profundo.

A comienzos del siglo XX, el Amazonas todavía dominaba el mercado mundial. Alrededor de 1900 concentraba cerca del 95% de la producción global de caucho. Pero las plantaciones asiáticas comenzaron a ganar terreno rápidamente y, para 1928, la participación amazónica había caído a apenas 2,3% de la demanda mundial.

La razón no era solamente la cantidad. En las plantaciones se podían concentrar cientos de árboles por hectárea, mientras que en la selva amazónica los árboles productores aparecían mucho más dispersos. Eso permitía reducir los tiempos y costos de extracción y aumentar el rendimiento.

El árbol que había nacido en la Amazonía terminó impulsando una industria lejos de ella. Una vez que las semillas salieron de la selva, la producción dejó de depender de los bosques amazónicos y comenzó a crecer en otro continente.

En pocas palabras

  • Henry Wickham: En 1876, recolectó 70.000 semillas del árbol del caucho del Amazonas.
  • Impacto económico: La extracción de semillas sentó las bases para la caída de la industria sudamericana del caucho.
  • Nuevas plantaciones: Las semillas germinaron en Inglaterra y se cultivaron en el sudeste asiático, superando la producción amazónica.
Resumen generado por Thinkindot AI

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