La situación sanitaria de Perú con respecto a la pandemia de coronavirus entró en una fase crítica, y desde el Gobierno nacional se hicieron excepciones y dispusieron algunos vuelos para ir repatriando a argentinos. Una de las personas que pudo volver en un vuelo realizado este fin de semana, junto a otros 140 compatriotas, fue la científica mendocina del Conicet Agustina Barros, quien fue sorprendida por la declaración de pandemia mundial del coronavirus mientras realizaba un curso en la ciudad de Cusco.
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Agustina Barros es una reconocida investigadora, licenciada en Gestión Ambiental de la Universidad de Congreso, de Mendoza, y con un doctorado en Ecología otorgado por la Universidad de Griffith, Australia. Trabaja en el Conicet y el Ianigla y se especializó en cambio climático y disturbios antrópicos sobre la vegetación altoandina. Por eso, el pasado 7 de marzo aceptó la idea de ir a hacer un curso internacional de ecología en plantas, organizado por las Universidades de Bergen (Noruega) y Arizona (Estados Unidos) en Perú.
Declarada la emergencia sanitaria en el hermano país, después del 12 de marzo, sus vuelos fueron cancelados y desde el 15 de este mes quedó recluida en un hotel a la espera de respuestas de nuestro gobierno.
Hércules al rescate
Barros pudo tomar este sábado uno de los dos aviones de transporte militar Hércules C-130 que envió la Fuerza Aérea Argentina a Perú y embarcarse junto a otro 140 compatriotas para retornar a Mendoza. "Me preocupan los 260 argentinos que siguen varados allá, donde son cada vez más grandes las restricciones y hay peligro de contagios", contó a Diario UNO Agustina, que además denunció que hay abusos de autoridad por parte de las fuerzas policiales locales.
"Nos avisaron de que vendría a buscarnos un avión, así que este domingo nos reunieron en el aeropuerto (Cusco) y en unos vuelos locales de la empresa Sky Perú nos llevaron hasta Arequipa, donde nos esperaba el avión Hércules de la Fuerza Aérea Argentina que nos trajo hasta El Palomar. Nos atendieron muy bien durante el vuelo y quiero agradecerlo", relató la mendocina, que tras aterrizar en El Palomar fue derivaba vía terrestre a nuestra provincia.
Los que se quedaron la pasan mal
"Ya van para 15 días que estamos aquí, desde el 15 de marzo, que fue cuando se cerraron las fronteras de Perú y se decretó el estado de sitio. Llamamos todos los días a la guardia telefónica de la Cancillería y no nos dan respuestas", expresó el argentino Facundo Di Natale, un turista de Buenos Aires, que quedó varado en Cusco cuando estaba visitando las ruinas de Machu Pichu.
"Hace dos días el presidente de Perú aclaró que no les van a hacer causa penal a aquellos policías o militares que hiera o mate a un peruano o extranjero para hacer cumplir la cuarentena", comentó Facundo.
"Sabemos de unos chicos argentinos que están en un hostel de Cusco, que tuvieron que sufrir golpes y amenazas por parte de un grupo de policías que entró a su alojamiento, donde estaban cenando, y acusándolos de estar haciendo disturbios y de estar borrachos -una mentira- se los llevaron detenidos y a uno lo golpearon con un machete", agregó.
Al enterarse en Muchu Pichu de que cerrarían las fronteras en 24 horas, trató de salir del Perú, pero no le fue posible, y ahora espera -y hasta desespera- un vuelo que lo traiga de vuelta a nuestro país. "En teoría el jueves podríamos estar siendo repatriados, pero tenemos bastante miedo de que no pueda ser así. Imagínense que tras 15 días de negociación únicamente repatriaron a 148 personas. Aún quedamos aproximadamente unos 300, y con el correr de los días las medidas del gobierno de Perú son cada vez más estrictas", reconoció con angustia Di Natale para concluir sobre su situación.




