El oficialismo, con la liberación de cinco opositores presos, y la oposición, con la disposición de la Asamblea Nacional de Venezuela de decidir postergar el debate sobre el juicio político al presidente Nicolás Maduro por supuesta ruptura del orden constitucional y revisar el destino de la manifestación convocada para mañana, dieron ayer señales de distensión en la severa crisis que sufre Venezuela, luego de que el papa Francisco afirmara que apuesta "todo" por el diálogo iniciado el domingo entre ambos sectores como "único camino" para solucionar el conflicto.
Primera señal
La puesta en libertad de los opositores fue anunciada por la canciller, Delcy Rodríguez, y confirmada por el secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Chúo Torrealba, y el alcalde del municipio caraqueño Sucre, el también opositor Carlos Ocariz. Rodríguez respondió "sí" cuando periodistas le preguntaron en Ginebra -donde asistió a una sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU- si la liberación de los opositores era una primera señal de la voluntad del gobierno de que el diálogo iniciado con la oposición tenga éxito.
Ocariz afirmó que esas liberaciones no fueron producto de un acuerdo con el oficialismo. "No hubo ningún pacto de una cosa por otra, en lo absoluto", dijo, aunque reveló que hay gestiones tendientes a que recuperen la libertad otros opositores presos y agregó que no quería "anunciar nombres ni fechas tampoco" para no "interrumpir" ese proceso.
El partido Voluntad Popular (VP), del ex alcalde preso Leopoldo López, para sumarse más tarde al diálogo tras haberse rehusado a participar desde el comienzo. VP es el único de los cuatro mayores partidos de la MUD que por ahora se mantiene al margen del diálogo con el gobierno, al revés de lo que resolvieron los otros tres, Acción Democrática (AD, del presidente del parlamento, Henry Ramos Allup), Primero Justicia (PJ, del ex candidato presidencial Henrique Capriles) y Un Nuevo Tiempo (UNT, del también ex candidato presidencial preso Manuel Rosales).
El gesto opositor
Mientras tanto, la MUD aplazó una decisión y analizaba la posibilidad de modificar otra, en ambos casos con el objeto de facilitar las condiciones para que el diálogo siga adelante.
Una es la suspensión de la sesión de la Asamblea Nacional (parlamento) convocada ayer, en la que estaba previsto que la mayoría opositora debatiera las supuestas pruebas de que el gobierno de Maduro rompió el orden constitucional.
La sesión fue pospuesta "por unos días" debido a que "en las últimas horas el Vaticano ha entrado formalmente para intervenir en la crisis constitucional y democrática del país", explicó el jefe de la bancada mayoritaria de la oposición al gobierno, Julio Borges.
La otra es la posibilidad -considerada en varias conversaciones reservadas, según coincidieron diversas fuentes partidarias- de suspender la marcha de protesta convocada para este jueves o, al menos, modificar su rumbo para que no llegue el palacio presidencial de Miraflores, como estaba inicialmente programado.
La manifestación mañana es motivo de preocupación por cuanto el chavismo advirtió que no está autorizada y movilizó desde ayer a miles de simpatizantes que marcharon frente a la sede la Asamblea Nacional y tenían previsto acampar frente a Miraflores para permanecer allí hasta este jueves.
La suspensión de la marcha hasta la sede del gobierno fue pedida expresamente por el arzobispo de Caracas, cardenal Jorge Urosa.
"Ojalá los líderes de la oposición entiendan que no conviene esa manifestación; ir a Miraflores es sumamente peligroso y no vale la pena" porque "hay grupos armados que pueden generar hechos de violencia, que pueden actuar y causarles daño a los manifestantes", advirtió el purpurado.
Francisco apuesta todo al diálogo
A bordo del avión papal. El papa Francisco dijo que aunque desconoce qué pasará con el inicio de las negociaciones gobierno-oposición en Venezuela, apuesta "todo" y "de corazón" por el diálogo, por ser la única solución a los conflictos.
"El diálogo es el único camino para todos los conflictos. Si no se dialoga, se grita, y no hay otra solución. Yo, de corazón, apuesto todo por el diálogo, y creo que se tiene que ir por este camino", dijo en el vuelo de regreso a Roma desde Suecia preguntado por los medios que viajaban con él. Calificó la situación de "compleja" y elogió a la "importante estatura política" de los negociadores, los ex presidentes José Luis Rodríguez Zapatero, Martín Torrijos y Leonel Fernández.



