El sospechoso Nº 11 del crimen de Fernando Báez Sosa no solo ya fue "identificado" por los abogados de la familia de la víctima, Fernando Burlando y Fabián Améndola, sino que además se filtró una nueva prueba en la que se lo ve claramente junto a los rugbiers imputados por el asesinato.
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Si bien aún se desconoce el nombre y apellido del joven, su cara se reveló a través de una selfie que los propios rugbiers se sacaron en la madrugada del crimen, después del asesinato de Fernando.
"Ya volvimos con Pipo a la casa" escribió Blas Cinalli en el grupo de WhatsApp a las 5.59 del 18 de enero, una hora y cuarto después del brutal ataque en la puerta del boliche Le Brique, en Villa Gesell. Ese Pipo sería el mismo que aparece ahora en la foto junto al resto de los rugbiers, sonriendo a la cámara y con el pugar arriba.
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Ese chico de buzo canguro negro también aparece con los rugbiers imputados en varios videos de cámaras de seguridad tras el hecho.
Incluso estuvo con ellos en el McDonalds comiendo una hamburguesa después del crimen de Fernando.
Toda la información del crimen de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell




