Por Alejandro Gamero
Sus compañeros de escuela fueron los últimos en verla. Hay una recompensa de 10 mil pesos pero hasta ahora no ha dado resultados.
Se cumplen dos meses de la desaparición de Johana Chacón
Hoy se cumplen dos meses de la desaparición de Johana Chacón, la niña de 13 años a quien se la tragó la tierra en la entrada de la finca donde vivía, en 3 de Mayo, Lavalle, y nadie la volvió a ver.
Sus compañeros de escuela fueron los últimos en verla bajar del colectivo. A 61 días de su desaparición, su paradero es un verdadero misterio, sin pistas, sin sospechas fundadas, sin rumores y sin norte.
La Justicia trata de buscar en la nada misma para dar con algo que le permita tomar un rumbo.
Intentos hubo. Se ofreció una recompensa de $10.000 que hasta ahora no dio más resultados que los oportunistas que esgrimen cualquier cosa para cobrarla.
Se interrogó una y otra vez a la familia de Johana, pero sus declaraciones no ofrecieron fisuras como para que fuera investigada.
Y recientemente, la fiscalía secuestró unos restos óseos al lado de un horno donde queman animales muertos, cuyas pericias esperan, pero de los que tienen poca y nada esperanza, como así también sobre un pantalón que hallaron en otra finca donde trabaja la familia de la chiquita.
Sin nada de donde agarrarse, el fiscal Santiago Garay busca por ahora en los detalles más pequeños de la vida de la menor, en los datos poco trascendentes, en los hábitos que tenía para ver si destellan algo de luz que ilumine la investigación.
Mientras, Johana sigue desaparecida.




