Por Soledad Segadessegade@diariouno.net.ar
Son los10 policías, y sus jefes, que participaron el sábado de un procedimiento por ruidos molestos que terminó con un adolescente muerto. Para el ministro de Seguridad se trató de una cuestión de "falta de templanza" del que disparó.
Pérez confirmó el cargo a los que armaron el operativo en el que mataron a Franco

Los 10 policías que participaron de la el sábado en la madrugada en Godoy Cruz, y sus jefes, fueron confirmados en sus cargos y siguen trabajando con normalidad, según aseguró el ministro de Seguridad, Carlos Aranda, quien, al igual que el gobernador, calificó lo sucedido como un caso aislado. El auxiliar Walter Darío García (36) fue detenido e imputado por el homicidio.
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“Los policías que fueron liberados siguen normalmente. Algunos son de la Unidad de Patrullaje de Godoy cruz y otros fueron de apoyo de otras Comisarías y siguen en sus mismos lugares”, señaló Aranda a diariouno.com.ar y agregó que “ni la Justicia ni la Inspección General de Seguridad solicitó que sean suspendidos mientras se investiga”.
Explicó que desde el Ministerio “estamos a disposición de la Justicia y de la Inspección. Y la presunción de inocencia también corre para los policías”.Una decena de policías en un operativo convocado por "ruidos molestos". El resultado fue la muerte de Franco Díaz, alcanzado por una bala que le atravesó desde el mentón a la nunca. Todo fue en el marco de una fiesta de cumpleaños, en calle Groussac y Pescara, de Godoy Cruz.
Pese a este escenario y al resultado de los disparos, Aranda confirmó a los jefes del área y a los uniformados y ensayó: “Puede ser que hayan fallado las condiciones de templanza del policía".
“El trabajo de la policía es tan variado, tan dinámico que no se puede evaluar el resultado de la policía con un hecho concreto. Hay que evaluar lo que hacen las 24 horas, los 365 días del año para medir si la preparación y el desarrollo de un operativo”.
La muerte de FrancoEl joven de 19 años había vuelto a Mendoza hacía dos semanas después de haber estado dos meses en Chile, junto a su madre Gloria Huarte y su hermana Fabiana.
El sábado a la noche Franco fue a la casa de su amigo Guillermo Grigor, donde unos 100 chicos festejaron un cumpleaños. Hasta que un vecino llamó al 911 por ruidos molestos y música fuerte.
Al llegar la policía y luego de varios entredichos y amenazas, según contaron los testigos, los efectivos dispararon sus Itakas con posta de goma. Pero uno de ellos disparó su pistola 9 milímetros y mató al chico.
Fue justo cuando éste se acercó a cerrar la puerta de la casa para que los policías no entraran.
Un proyectil atravesó también a Johana Flores, que estaba detrás del herido, quien fue al Hospital Central por sus propios medios y por temor a represalias le dijo a los médicos que le habían disparado en medio de un asalto. La Justicia investiga si se trata de la misma bala.
El plomo que tiene la chica en su rostro es fundamental para determinar si pertenece al arma disparada por el auxiliar Walter García y para la fiscal especial Claudia Ríos Ortiz sería una prueba irrefutable de su responsabilidad.