Un pequeño de 3 años, oriundo de Eldorado y que vivía en la localidad brasileña de Bom Jesús do Sul, distante a unos 20 kilómetros de la frontera con Bernardo de Irigoyen, falleció hace una semana como consecuencia de las reiteradas agresiones físicas que recibía aparentemente de parte de su madre Fernanda V. y su padrastro Pablo P.
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De acuerdo a la autopsia realizada en el hospital de Dionisio Cerqueira, donde Martín Alexander Figueredo ingresó sin vida el domingo 5 de abril, quedó más que a la vista de los galenos la gravedad del caso y el contexto de extrema violencia en el que se presume vivía el chico.
Según la necropsia, la criatura había muerto a causa de una grave hemorragia producida por los golpes. También se consignó que tenía el hígado y un riñón severamente afectado y que dichas heridas eran de vieja data.
Por si fuera poco, se constataron además múltiples lesiones en otras partes del cuerpo que en minutos descartaron la versión vertida, en primera instancia, por la propia madre y su pareja, que apuntaba a una caída accidental como la causal de muerte del menor.
Ante el contundente examen médico, integrantes de la Policía Militar del vecino país interrogaron por varios minutos a la mujer y a su concubino, quienes tras incurrir en varias contradicciones en sus respectivos relatos rompieron el silencio y confesaron su responsabilidad en el horrendo hecho, según indicó el diario El Territorio de Misiones.
Incluso, habrían dado detalles de los motivos por los que la criatura era golpeada, lo cual causó más conmoción y complicó mucho más la situación procesal de ambos.
Es por ello que por disposición de la Justicia brasileña permanecen alojados en una dependencia policial de Santo Antonio y se espera que en las próximas semanas se analice la prisión preventiva de ambos. Esto último dependerá de los elementos que recolecte en la investigación el Juzgado Penal de Barracao, a cargo de la pesquisa.
Tres meses sin Martín
El aberrante caso trascendió a los medios este sábado, aunque tanto el padre de la criatura, Damián Figueredo, como la abuela paterna, Gloria García, tomaron conocimiento de lo sucedido el domingo pasado, cuando la propia madre de Martín llamó desde el hospital donde había llegado sin vida el chico para comunicar la terrible noticia.
Sobre lo ocurrido, la abogada Blanca Núñez, quien representa al padre de Martín comentó que desde hace tres meses no veía al chiquito.
El tutor explicó que si bien su ex pareja lo mantenía en contacto mediante llamadas o mensajes de texto, en los meses de ausencia la mujer nunca regresó al kilómetro 2 de Eldorado donde vive Damián para cumplir con las visitas que habían pautado.
Según la letrada, esto hizo que en su momento el padre viajara hasta la localidad de Pozo Azul en donde en teoría estaba asentada la mujer y el pequeño.
Sin embargo, nunca pudo ubicarla en este lugar y eso derivó en una exposición policial por parte del padre de Martín, quien denunció el 3 de marzo ante la Policía que no veía al chico desde el pasado 5 de enero. Allí también dejó asentado que su ex no le daba mayores datos sobre su verdadero paradero.
La repatriación de sus restos
Mientras avanza la causa en Brasil por el homicidio de Martín, desde el entorno del padre del pequeño buscan lograr la inmediata repatriación del cuerpo y así poder sepultar los restos en el cementerio de Eldorado.
Si bien ya se iniciaron los trámites legales, por estos días resulta más que complicado poder concretar la repatriación debido a que la investigación penal que se abrió en el vecino país y a la imposibilidad que existe en la frontera para el ingreso de una comisión sanitaria.
Según detalló la abogada Núñez, a mediados de la semana pasada se tomó contacto con el intendente de Bom Jesús do Sul con la intención de que éste interceda y pueda acelerar los trámites pertinentes.
Por el momento, se sabe que los restos del pequeño misionero fueron sepultados en el cementerio de Bom Jesús do Sul.
