ver más
Pasaron 26 años

Masacre de Flores: la frase que Bagnato, el único sobreviviente, jamás olvidará

La Masacre de Flores fue cometida el 17 de febrero de 1994. La casa de la familia Bagnato fue rociada con combustible y prendida fuego de manera intencional. Murieron cinco personas. Matías, de entonces 16 años, fue el único sobreviviente.

En el incendio que provocó Álvarez González, un comerciante y ex socio de José Bagnato que le reclamaba una deuda y que amenazaba a toda la familia, murieron José (42); su esposa Alicia Plaza (40); sus hijos Fernando (14) y Alejandro (9), y Nicolás Borda (11), un amigo del menor de los chicos que esa noche se había quedado a dormir.

Matías quedó bajo la guarda de su abuela Norma Calzaretta, que hoy tiene 91 años. El año de la tragedia había quedado viuda. Ni un mes pasó ese trauma, que tuvo que ver morir a su hija, su yerno y dos de sus nietos. Ese día, en medio del estado de shock, Norma le dijo a Matías: "Voy a devolverte todo lo que la vida me permita, pero yo ayudo a un nieto fuerte y no a un nieto tirado en la cama llorando; así que levántate y vení a tomar mate conmigo".

 Embed      

Esas palabras hicieron reaccionar a Matías y lo sacaron adelante.

Vivieron juntos hasta hace unos meses, cuando ambos decidieron que Norma fuera a residir a un geriátrico.

Matías aseguró que "fue difícil tomar la decisión", pero que su abuela le dijo que "no se angustié, que iba a estar cerca y si no le gustaba el lugar, iba a volver a su casa".

"Mi abuela es todo para mí. Ella no quiso que crezca con odio ni rencor", dijo Matías, quien contó que, como no le quedaron casi recuerdos de su familia tras el incendio, la filma a ella conversando para revivir cada historia de sus seres queridos.

La Masacre de Flores: el terror de la cuenta pendiente del asesino...

El 17 de febrero de 1994 la casa de la familia Bagnato, ubicada en Baldomero Fernández Moreno 1906, fue rociada con combustible y prendida fuego de manera intencional. Los investigadores determinaron que el autor de la masacre fue Álvarez González, un comerciante y ex socio de José Bagnato que le reclamaba una deuda y que amenazaba a toda la familia.

 Embed      

El asesino fue condenado a prisión perpetua en 1995 por el incendio en el que murieron José (42); su esposa Alicia Plaza (40); sus hijos Fernando (14) y Alejandro (9) y Nicolás Borda (11), un amigo del menor de los chicos que esa noche se había quedado a dormir.

En 2004, el condenado, que tenía ciudadanía española, consiguió ser extraditado a ese país para terminar de cumplir allí su condena.

En España lo liberaron y fue recapturado en la Argentina en 2011, luego de amenazar de muerte a Bagnato y a su abuela.

En 2012 quedó firme la detención, que fue ratificada por la Corte Suprema de Justicia en 2015.

Ese mismo año Álvarez González solicitó a través de su defensor oficial acceder a las salidas transitorias, aunque le fueron rechazadas.

Un año después, la Justicia comenzó a evaluar un pedido de extrañamiento -su expulsión de la Argentina por el tiempo de la condena-, que le fue denegado en 2019.

Ahora aguarda a que se resuelva el pedido de libertad condicional que formuló basado en que cumplió ya más de 20 años de condena.

Ese requerimiento ya fue elevado por la justicia de Ejecución a la fiscalía, que lo rechazó, y ahora está en poder del abogado oficial Pablo Corbo, quien debe sentar su posición.

Una vez que la defensa responda, el titular del Juzgado de Ejecución Penal N° 1, José Pérez Arias, resolverá si Álvarez González puede salir o no de prisión bajo libertad condicional hasta cumplir la totalidad de la pena, en agosto de 2021.

Mientras aguarda la resolución de esta nueva instancia, Matías Bagnato asegura que gracias a la visibilización de su caso el condenado continúa en prisión.

"En el último estudio que le realizaron, cuando le preguntaron sobre el hecho dijo que no hay ninguna duda de que fue intencional, pero agregó que le parecía raro que yo salera ileso y que se murieran cinco personas carbonizadas", contó sobreviviente.

Además, según Bagnato, el asesino dijo que "no tenía dudas" de que la propia familia "prendió fuego la casa para cobrar el seguro".

Matías hoy forma parte del Observatorio de Víctimas de Delitos junto a familiares de otras víctimas de casos de violencia, entre ellos de Ángeles Rawson, de la tragedia de Once y de Cromañón.

Gracias al observatorio, se sancionó la Ley 27.372 de Derechos y Garantías de las Personas Víctimas de Delitos, mediante la cual se creó el Centro Nacional de Asistencia a las Víctimas de Delitos para asistir y asesorae tanto a familiares como a víctimas de hechos de violencia.

MÁS LEÍDAS