Tras una extensa lucha por un acuerdo salarial en la que intervino hasta la Iglesia luego que el gobernador impusiera por decreto un aumento del 20 por ciento, los empleados judiciales aceptaron este jueves la última propuesta y se destrabó el conflicto.
El último ofrecimiento fue un incremento del 20 por ciento en la asignación de clases, duplicar el adicional estado judicial y partidas presupuestarias para el agrupamiento de choferes todo a partir de mayo, explicó el secretario del gremio, Carlos Ordoñez.
“La Iglesia fue fundamental para acercar a las partes, retomar el ámbito de negociación y al mismo tiempo generar un espacio donde se pudieran buscar alternativas para destrabar el conflicto”, destacó Ordóñez.


