El albañil, Sergio Moyano (45) detenido por la muerte de Javier González (23) el pasado domingo, abandonó la comisaría 14 donde permanecía alojado y pasó a la cárcel de San Rafael, donde esperará el resultado del proceso.
Esta determinación del juez de instrucción Néstor Murcia, surge después de los reclamos de los familiares del joven fallecido. En principio Moyano tenía prisión domiciliaria pero tras la manifestación, el magistrado optó por encarcelarlo en la seccional de ciudad. Había temor por la seguridad del detenido ya que algunos individuos hablaron de lincharlo.
No obstante, tras ese episodio el juez ordenó el traslado del hombre al penal sanrafaelino, al pabellón de refugiados.
Moyano mató a González durante los desmanes que se produjeron en el barrio San Carlos en las inmediaciones de Alberdi y Uspallata. Esa tarde un grupo de violentos atacó la vivienda del albañil porque “buchoneó” a la policía los nombres de algunas personas que estuvieron implicados en una disputa entre familias enemigas y que comenzó ese domingo en horas de la madrugada.
Como medida de defensa, según alegan en la familia Moyano, el hombre tomó una escopeta calibre 12 y disparó a la turba que intentó, entre otras cosas, quemar la casa.
El disparo, alcanzó al muchacho y murió después de las cuatro de la tarde en el hospital Enfermeros Argentinos.
Fany Farías, esposa del detenido hizo pública una carta en la que detalla, nuevamente, el calvario que padecieron ese día Cuando vivíamos el infierno más atroz, donde peligraban la integridad física de toda la familia, la situación que desbordada, sin saber qué hacer, ocurrió el disparo. Todo con la intención de impedir que nos mataran o nos quemaran vivos”.
Mediante este documento, la mujer dijo que “no encuentro razón del avasallamiento que venimos sufriendo”, en referencia a la determinación del magistrado.
¿Qué tiene que imperar, la justicia o la prepotencia, lo ecuánime o el apriete? se preguntó Fany que asegura estar “desbordada” por esta situación.



