Dos ladrones con antecedentes ingresaron al negocio Cupido, en pleno centro de San Martín, exhibiendo un revólver calibre 32.  Les exigieron a los empleados que les prepararan dos suculentos platos, pero no advirtieron que los cocineros, además de

Entraron a robar a un café pero se tentaron con dos lomitos y demasiadas cervezas

Por UNO

Por Enrique Pfaab

SAN MARTÍN – Todos los conocen por sus apodos: el Caballo y el Rarito. También los tienen identificados por sus antecedentes penales. Este miércoles se pasaron de la raya. A punta de pistola, después de haber provocado desmanes en otros bares vecinos, amenazaron a dos empleados gastronómicos para que les prepararan la cena. Seis patrulleros interrumpieron la comilona y no les dieron tiempo ni para limpiarse la boca.

Fue a eso de las 3 de la madrugada de este miércoles en pleno centro de San Martín, a escasos 50 metros de la Municipalidad, sobre los remozados bares de la avenida Boulonge Sur Mer.

El Caballo y el Rarito no son unos adolescentes rebeldes. Ya superaron los 40 años y algunos de ellos los han pasado a sombra.

Pasada la medianoche este singular dúo, ambos vecinos de un laberíntico barrio de la ciudad, decidió salir a festejar algo. Quizá haya sido reciente libertad recuperada del Rarito, que había concluido con su última excursión a la penitenciaría provincial.

Primero pasaron por el bar de la esquina y se llevaron algunos vasos. Después se metieron en el pool de mitad de cuadra y cargaron con algunas bochas. Finalmente ingresaron al café Cupido. Allí, pese a que ya estaba con las luces apagadas y los dos últimos empleados se disponían a cerrar, ingresaron y con tono amenazante y exhibiendo un revólver 32 , exigieron que les prepararan dos suculentos lomitos, bien regados con cerveza.

Los empleados eligieron un camino simple e inteligente para salir del brete: cumplieron con el pedido sin chistar pero, mientras lo preparaban, llamaron al 911 desde un celular.

Desechando cualquier aspiración literaria en el informe oficial se dijo que “una movilidad de Cuerpos Especiales de la Zona Este, se constituyen en el lugar previo adoptar todas las medidas precautorias conforme a los datos suministrados, constatando la presencia de dos sujetos en la parte externa del local en actitud muy sospechosa; los mismos sorprendidos ante el rápido accionar de los uniformados, arrojan un elemento con intenciones de ocultarlo y pasar desapercibidos”.

El “elemento” era el revólver y los “sujetos” de “actitud muy sospechosa” eran el Caballo y el Rarito que salían pipones del bar e, incluso, habían intentado llevarse algo de efectivo para comerse el postre en otro lado.

El inconmovible redactor policial informó después que los dos cuarentones, además de ser imputados por esta descortés visita, quedaron alojados en la comisaría 12 haciendo la digestión porque “presentan medidas pendientes”.