Secuestró y mutiló a Ariel Strajman en 2002 con la Banda de los patovicas. Le dieron prisión domiciliaria por coronavirus y los vecinos lo lincharon. Se trata de Pablo Sommaruga, uno de los secuestradores que fue golpeado al llegar a su casa en la ciudad chubutense de Esquel.
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Tras la indignación y el ataque de los vecinos por su salida de la cárcel, Pablo Sommaruga aseguró que no entiende por qué la gente se ensañó con él y que ya “pagó” por sus delitos con 18 años de cárcel.
Por su parte, Ariel Strajman, la víctima del secuestro y a quien le mutilaron un dedo hace 18 años, dijo que hubiera querido hacer él “personalmente” lo que hicieron los vecinos de Esquel, ya que “la gente está harta de los delincuentes”.
"No entiendo por qué se ensañan tanto", dijo el secuestrador.
“Entiendo a la sociedad que esté en una situación que están todos locos pero mi causa no es un delito por violación”, explicó Sommaruga (40) en una entrevista con el portal de noticias local EQS Notas.
“Yo estoy con una causa por una portación de armas, las otras causas están pagadas. No tengo ninguna causa por delitos contra niños ni violación. Lo quiero dejar bien en claro”, resaltó al desmentir una publicación que se viralizó por redes sociales, que lo vinculaba a ese tipo de delitos.
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Sommaruga opinó que “la situación se desmadra”, ya que él está hace dos años en la Unidad 14 de Esquel, hace seis meses le dieron salidas transitorias y ahora el Juzgado Nacional de Ejecución Penal 1 de la Capital Federal, a cargo de José Pérez Arias, le otorgó la prisión domiciliaria en esa ciudad.
Además, el magistrado lo autorizó a salir cuando deba acompañar a su mujer al obstetra, ya que en unos días dará a luz a su primer hijo.
“Se me dio el arresto domiciliario por buena conducta. En la unidad estoy haciendo bien las cosas”, dijo, para luego afirmar que tiene “un buen perfil criminológico” y que no es un asesino.
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“No entiendo por qué se ensaña tanto la gente hacia mí”, se preguntó.
“Mi deuda con la sociedad yo ya la cumplí, pagué. Soy una persona que cometí errores en mi vida. Estuve por secuestro, estuve por robo y nada más. Pagué 18 años detenido prácticamente”, afirmó en la única mención que hizo sobre el caso Strajman.
“Le doy para adelante y tengo que salir y tener una vida porque yo ya estoy formando familia", agregó.
Por último, le habló a sus agresores y les pidió que “reflexionen”.
“No tengo rencor con ellos pero están confundidos con lo que están pensando. Esperemos que reflexionen ellos y no cometan un delito como terminé cometiendo yo. Ellos podrían haberme matado y terminar ellos adentro”, dijo.
El ataque a golpes ocurrió ayer en el barrio Vepam de Esquel, cuando un grupo de personas se enteró que tenía como vecino a Sommaruga, lo reconoció en la calle, lo rodeó y le pegó pese a que en el lugar había policías.
El Ministerio Público Fiscal local informó hoy que se inició una causa para identificar a los agresores del ex secuestrador, que terminó refugiado en una comisaría local y por decisión propia regresó a la Unidad 19 del SPF.
Pablo Sommaruga, como conocido como “El Perro”, fue condenado en 2004 a 16 años de prisión por el secuestro extorsivo de Strajman, pero la pena se le unificó en 18 años por otras causas por robo previas.
Strajman, hijo de un joyero, fue capturado la noche del 16 de octubre 2002 por la denominada “Banda de los Patovicas”, que integraban tanto Pablo como su hermano Adrián Sommaruga –jefe de la organización-, y que llevaba ese nombre porque aparte de cometer delitos trabajaban como personal de seguridad en boliches.
La víctima fue capturada en el garaje de su casa de Villa Urquiza y en pocas horas la familia pagó un rescate de 1.000 dólares, 400 pesos y joyas.
Como la banda consideró que el botín era escaso, lo torturaron quemándolo con un encendedor y cigarrillos, le martillaron una mano y le amputaron el dedo meñique de su mano derecha, que enviaron a su familia para presionarla y obtener un segundo rescate.
Ese pago se frustró por la intervención de la Policía Federal que rescató a Strajman en un barrio privado de la localidad bonaerense de Pilar, tras 32 horas de cautiverio.
"El Perro" tuvo una participación activa en el secuestro ya que la propia víctima escuchó su nombre, "Pablo", antes de que le cortaran un dedo.
La noche de la liberación de Strajman, Pablo Sommaruga se escapó de la policía tirándose del balcón de un tercer piso en Belgrano, pero tras cinco meses de estar prófugo, fue detenido en marzo de 2003 en Don Torcuato.
En 2015, se escapó de una salida transitoria y fue detenido por la policía cuatro días más tarde con un gramo de cocaína y un revólver calibre 38, y es la causa que ahora lo tiene con prisión domiciliaria en Esquel.
