Un preso condenado a 17 años por asesinar a sangre fría a un joven de 18 años en febrero de 2008, en su casa de Godoy Cruz, salió con libertad condicional, aunque su pena termina en el 2025. Era enfermero cuando cometió el crimen, y ahora quiere ser peluquero. En 2017 la madre de la víctima denunció que el acusado no cumplía las normas de sus salidas transitorias.
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Se trata de Darío Vargas, de 35 años, quien el 14 de febrero del 2008 asesinó a puñaladas a un joven de 18 años. El hecho ocurrió en la casa de la víctima, en Godoy Cruz.
En una audiencia realizada por teleconferencia en la mañana del lunes, Vargas salió con libertad condicional por decisión del juez Sebastián Sarmiento.
Según indicaron, el Consejo Correccional votó de forma unánime a favor del beneficio para Vargas. Además, el informe social también era positivo, al igual que su conducta dentro del penal durante casi 13 años, ya que nunca tuvo un hecho de violencia. Sólo en 2010 tuvo una sanción por ser encontrado con un teléfono celular.
Desde el 2016 tenía salidas transitorias. Primero eran 10 horas cada 21 días, cuando iba a su casa familiar en Lavalle. Pero desde septiembre de 2019 salía 24 horas cada 7 días.
El informe psicológico indicó que durante los 12 años y 10 meses que llevaba detenido se adaptó correctamente a las normas del penal, mantuvo elevada su buena conducta y concepto. Además, participó en diversos talleres, actividades laborales, grupos de verificación de salidas transitorias, como también asistió a programas de adicciones a pesar de asegurar que jamás tuvo una adicción en su vida.
Pero por otra parte, ese informe indicó que Vargas reconoce parcialmente su responsabilidad en el hecho por el cual fue condenado, y que puede tener falencias para regular sus impulsos agresivos, por lo que el Organismo Técnico Criminológico sostuvo que aun no estaba en condiciones de acceder a una libertad anticipada.
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El Ministerio Público Fiscal tomó este informe y también se opuso al beneficio de Vargas, pero debido a que los requerimientos formales fueron cumplidos, finalmente obtuvo su beneficio.
Darío Vargas era enfermero y trabajaba en la Sociedad Española cuando fue detenido. Ahora, al recibir la libertad condicional, habría manifestado que no creía que le permitieran ejercer su profesión nuevamente, por lo que sostuvo que quiere probar con una nueva profesión y abrir una peluquería.
Denuncia
En 2017, Silvina Peña, madre de la víctima, lo denunció luego de encontrar fotos en Facebook fotos de Vargas manejando un auto y en bares en pleno centro mendocino, donde se lo veía tomando cerveza, pese a que él debía cumplir su salida transitoria en su casa de Lavalle.
La madre de la víctima pidió que se le suspendieran las salidas transitorias por el incumplimiento del régimen del beneficio que gozaba.
Además, advirtió que recibía llamadas del condenado desde la cárcel, en las cuales le decía que él no había matado a al joven de 18 años, en otra oportunidad le decía que sí lo había hecho, y a veces le preguntaba dónde estaba enterrado. La mujer tuvo que cambiar de número de teléfono para evitar este contacto.
En ese momento, el Juez Sarmiento anuló las salidas de Vargas, pero su defensa recurrió esta decisión y la Cámara de Apelaciones resolvió devolverle sus salidas transitorias.
Audiencia
Desde que se permite que familiares de las víctimas estén presentes en las audiencias de los condenados, Silvina Peña estuvo siempre muy presente.
De hecho, algunas audiencias debieron suspenderse ya que ella no había sido notificada.
En este caso, luego de la resolución de la Corte de dispensar a la citación a los familiares de las víctimas, y debido a que la audiencia fue por teleconferencia, la mujer no pudo participar.


