Aunque no se especificó una cifra sí se sabe que son numerosas las denuncias por estafas virtuales, o delitos informáticos, incrementadas en estos tiempos de cuarentena en los ha aumentado la cantidad de operaciones económicas a través de computadoras o teléfonos celulares.
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Por ello raíz de las muchas denuncias realizadas ante la Unidad Fiscal de Delitos Económicos e Informáticos, el Ministerio Público Fiscal lanzó una comunicación para prevenir, durante la vigencia del aislamiento social, preventivo y obligatorio, diversas modalidades delictivas que utilizan tecnologías de la comunicación o de la información.
Lo que más se ha detectado son fraudes con la modalidad de “fishing”, es decir engaños para captar datos privados sensibles (por ejemplo contraseñas bancarias, números de tarjetas y de cuentas, etcérea) que llegan no solo por mail sino también por teléfono, redes sociales o mensajes de texto o WhatsApp.
En estos casos, se recomienda no informar por vía telefónica, redes sociales, email, mensajes de texto o WhatsApp claves bancarias, números de cuentas o tarjetas bancarias. Tampoco dar a conocer esos datos a personas que aducen pertenecer a bancos u organismos públicos (ANSES, AFIP, etcétera). Menos aún realizar operaciones en cajeros automáticos que te indiquen personas desconocidas o cuya identidad no se haya confirmado.
Con "ingeniería social"
Una nueva modalidad de estafa que circula por internet es por vía de emails, apoyada en “ingeniería social”, que tiene varias versiones pero que, básicamente, consiste en la recepción de un mensaje con la exigencia de dinero (generalmente en moneda digital “bitcoins”) bajo la amenaza de develar o difundir un supuesto video que se habría captado (con la propia cámara del dispositivo electrónico que usa la víctima) con imágenes de acceso a diversos sitios web.
El mensaje en cuestión, evidentemente traducido en forma automática, abunda en detalles técnicos acerca de cómo se habría logrado el acceso remoto al dispositivo para convertir el navegador en un software de “escritorio remoto”.
Busca reforzar la amenaza el hecho de que el mail malicioso expone una contraseña que efectivamente usa -o usó alguna vez- la víctima.
Ante ello, conforme a la experiencia propia y de las demás agencias judiciales nacionales y extranjeras- se propone llevar tranquilidad a las posibles víctimas de la “nueva modalidad de estafa”, teniendo a la vista la presencia de múltiples factores que hacen descreer de la verosimilitud de las amenazas incluidas en el mensaje.
En estos casos, se aconseja ignorar el correo extorsivo (en lo posible, borrarlo sin responder porque se valida la dirección del receptor de esta forma), y por supuesto, cambiar el password o contraseña de todos los sitios web donde se la tenga en vigencia.
A modo de consejo, se sugiere la activación de doble factor de autenticación o verificación en todas las plataformas virtuales, y evitar repetir contraseña en distintos sitios y cambiarlas regularmente.
Independientemente de ello, queda activo el derecho a formular la correspondiente denuncia penal por los canales habilitados a tal efecto.


