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Matías Monito Muñoz (22) fue acusado por la fiscal Florencia Díaz Peralta de homicidio criminis causa. Todavía falta arrestar al cómplice del asesinato que ocurrió en San Martín.

Cayó uno y falta otro: según los testigos, sólo dos personas fueron los atacantes de María Celia Verdenelli

Matías Monito Muñoz (22) fue imputado ayer como presunto autor del homicidio de (45), quien fue brutalmente asesinada durante un asalto ocurrido el sábado pasado en .

De probarse la autoría del hecho podría arriesgar la pena de prisión perpetua de acuerdo con lo que corresponde a un homicidio criminis causa, o sea que matan para cubrir otro delito, en este caso el robo.

La fiscal de instrucción de la causa, Florencia Díaz Peralta, busca además a otro cómplice del crimen que ya está identificado y no se descarta que su arresto podría concretarse en cuestión de horas. Este sería quien el sábado a la siesta iba junto con el Monito en una moto y perpetraron el cruento ataque a la indefensa mujer, quien esperaba en su auto que su hija saliera de la depiladora. Quisieron robarle un morral y tal vez el vehículo. Posiblemente ella se resistió y le dispararon a quemarropa, matándola en el acto.

Muñoz regresó al barrio Santa Lucía, donde fue detenido en horas de la mañana del miércoles. Según el relato de testigos de identidad reservada, el sujeto habría dicho en el barrio que "me mandé una cagada", al referirse seguramente al asesinato de Verdenelli.

De acuerdo con elementos que obran en poder de la fiscal, sería Muñoz el presunto autor material del disparo efectuado con una pistola calibre 9 milímetros contra Verdenelli, madre de cuatro hijos, dos de ellos adolescentes. Con el avanzar de la investigación, otros detenidos en vinculación con este crimen fueron dejados en libertad al comprobarse que estaban ajenos al hecho que conmovió profundamente a toda .

De las declaraciones de los testigos se desprende que solamente son dos las personas que atacaron a la infortunada mujer, en la esquina de Bullrich y French de San Martín.

Los atacantes circulaban en una moto negra cuando intentaron quitarle violentamente la riñonera a Verdenelli, donde tenía además de la documentación la suma de $3.500 en efectivo.

El rodado que habría sido utilizado para cometer el crimen fue secuestrado en la casa del detenido en el barrio Santa Lucía.

Ahora falta el informe de las huellas dactilares que fueron encontradas en el auto y en la riñonera de la víctima para cotejarlas con el detenido.

También Muñoz será sometido a una rueda de reconocimiento, donde puede ser identificado por testigos de identidad reservada.

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