Es una modalidad que está instalada en Mendoza desde 2015, pero que pese a las advertencias sigue rindiendo sus frutos para los delincuentes. El phishing: ¿qué es?, ¿cómo operan? y, sobre todo, ¿cómo evitarlo?.
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Se trata de una forma de estafa mediante la tecnología. Un cuento de tío evolucionado, podría decirse. Básicamente, los delincuentes contactan a la víctima simulando ser empleados de alguna empresa, banco u organismo público.
Los estafadores no piden entregan de dinero, pero sí datos en busca de acceder a las tarjetas de créditos o a las cuentas bancarias de la víctima.
Según aseguran desde la Fiscalía de Delitos Económicos, existen casos en Mendoza pero no se ha disparado el número como ocurrió con el cuento del tío en tiempos de cuarentena. "No es la modalidad principal de las denuncias que recibimos", aseguran.
Caso testigo
El 10 de mayo pasado se registró una denuncia donde un joven logró evitar que se materialice la estafa, gracias a atenerse a las recomendaciones para estos casos.
A través de la red social Instagram, recibió un mensaje de una cuenta que simulaba ser del banco Supervielle -@supervielle.ok era el usuario-.
La oferta era jugosa: le ofrecían 50% de descuento en sus compras con tarjetas de débito y crédito. Claro, para acceder le pidieron su usuario y contraseña de homebanking.
La víctima sospechó de la situación y se negó. Inmediatamente, el estafador le pidió la clave de canales para operar en terminales bancarias.
Finalmente, el cliente consultó con una compañera que trabaja en esa entidad y quien le terminó de confirmar que era una estafa.
También se han visto casos de personas que se dan de alta en empresas telefónicas mediante las web oficiales y luego reciben mails pidiendo datos de su tarjeta de débito para acceder a una jugoso descuento en la factura.
Recomendaciones
- No compartir contraseñas ni datos confidenciales mediante ninguna vía -correo electrónico, redes sociales o teléfono-.
- En caso de utilizar homebanking o realizar pagos online, comprobar que la dirección de la página cuente con el prefijo ‘https’ y tenga un candado cerrado.
- Chequear que las cuentas de los bancos y empresas sean verificadas por la red social -deben tener una tilde azul al lado del usuario-.
- No entrar a las páginas de banco o homebanking a través de enlaces de correos electrónicos o redes sociales.
- Dudar de mensajes con errores ortográficos o traducciones de idiomas erróneas.
