Un hombre de 66 años será sentado en el banquillo frente a la Segunda Cámara del Crimen en un complejo juicio por abuso sexual, en el que el hombre está acusado de perpetrar el abuso contra su nieta de 17 años en el momento del hecho.
Probar el hecho tendrá un camino no exento de polémica y complejidad, ya que fuentes de tribunales señalaron que algunos informes psicológicos se contradicen en cuanto a la firmeza del relato, por lo que seguramente ése será un punto vital a la hora de encaminar la sentencia hacia una culpabilidad o una absolución.
De acuerdo con el requerimiento de elevación a juicio, hecho por la fiscal María Eugenia Laigle, en autos 34.746/10 caratulados “Fiscal contra Escudero LJ”, en días cercanos al 25 de febrero de 2010 fue cuando se produjo el abuso contra la joven, que entonces tenía 17 años.
Así habría sucedido el abuso
Los hechos relatados por la fiscal señalan que ese día la joven fue hasta la casa de su abuelo materno, quien en ese momento estaba solo en la propiedad.
En un momento, el hombre llamó a su nieta a la habitación y con violencia la tomó de un brazo, la tiró en la cama, le retorció el brazo por la espalda y, bajándose el pantalón, procedió a penetrarla por vía vaginal.
De esa forma, según la fiscal, se habría producido esta violación que afectó a una chica de 17 años que supo vivir en hogares de menores. Son justamente algunas autoridades integrantes de estos hogares quienes también fueron llamados a testimoniar, ya que la chica habría contado lo ocurrido con su abuelo aquel día.
El presunto victimario, el abuelo de 66 años, tiene estudios primarios, es casado y nació en mayo de 1945 en Villa Atuel.
Actualmente su domicilio es en otro distrito sanrafaelino, en una ruta provincial.
Pruebas y relato
La fiscalía que intervino en el caso para elevar la causa a juicio entendió probado el hecho (fue un solo abuso el investigado) por testimonios, el examen forense, la indagatoria de Escudero y la testimonial de la joven con el método de la Cámara Gesell.
Ese sistema es una entrevista en una habitación acondicionada donde se graba la misma, hecha por profesionales de la psicología, mientras en una habitación contigua las distintas partes de la causa presencian el relato y las preguntas. Es considerado un método no invasivo hacia la víctima de este tipo de delitos.
Uno de los informes psicológicos, según se puede leer en el requerimiento de elevación a juicio, señala que el relato de los hechos de la menor es con angustia y ansiedad y que no se observa fabulación. También que tiene coherencia, espacialidad y temporalidad, además de detallar lo ocurrido. Quedará en manos de los jueces la valoración de la prueba existente.
El juicio será llevado adelante por el tribunal de la Segunda Cámara del Crimen, integrado por los jueces Raúl Rodríguez, Aroldo Gorri y Jorge Yapur.
El debate será el próximo jueves y el viernes y de no demorarse con el tema de las pruebas o de los distintos testimonios que serán escuchados en la sala y que seguramente serán definitorios a la hora de la prueba, podría llegar a tener una sentencia el mismo viernes.
De lo contrario, la resolución del caso pasará a la semana que viene.
