Según confirmaron fuentes judiciales, tras ser sometido a rueda de reconocimiento, "Conejo" no fue señalado por dos de los testigos que vieron a un hombre cerca de Lola, el día de su desaparición.
Fue descubierto por el dueño, en su oficina de Rivadavia 107. El dinero había sido dejado dentro de un placard. A los investigadores les llamó la atención que ni la puerta del edificio ni la del local hubieran sido forzadas.