País Sábado, 30 de junio de 2018

Ocho de cada 10 jóvenes admiten distraerse al manejar

La mayoría reconoció que la falta de atención se debe a mirar el celular, usar el GPS o por sacar una fotografía.

Ocho de cada 10 conductores jóvenes admiten que se distraen mientras conducen un vehículo, el 67% de ellos mirando el celular.

Otros elementos que llevan a un peligroso despiste son el GPS o sacar fotos, según relevó un informe llevado adelante por Movistar y Gonvarri del que se hace eco el Diario Popular.

Desde la Asociación Civil Luchemos por la Vida alertaron de que en la ciudad de Buenos Aires hay unas 186.000 personas cada día usando un celular mientras circulan por la calle.

"Se trata de conductores y peatones que cruzan las calles. La distracción, al volante o a pie, agrega más peligro al tránsito cotidiano", expresaron desde la entidad que conduce Alberto Silveira.

De hecho, el 13,3% del total de conductores utiliza el celular a bordo del auto, más del triple que el 4,1% que lo hacía hace 10 años.

En cuanto a los peatones que cruzan la calle, el número asciende al 15,1%, muy superior al 4,3% registrado en 2007.

"Hace años que la ciencia estudia las importantes limitaciones que nuestro cerebro tiene para realizar dos tareas que demanden atención al mismo tiempo y los investigadores han probado hasta qué punto es peligroso conducir mientras se habla o mensajea por celular, aun con el sistema de manos libres", explicaron desde la asociación civil dedicada al tema la prevención de los accidentes de tránsito.

Sobre los peligros entre los choferes, resaltaron que "recientes investigaciones internacionales han concluido que caminar hablando por teléfono celular es muy riesgoso ya que las personas observadas despliegan comportamientos tales como cruzar más despacio, sin mirar al tránsito circundante y no esperar a que los vehículos se detengan para comenzar a cruzar, en una proporción muchísimo mayor que los no usuarios de celular".

"Para los peatones, el problema real principal parece ser la distracción, así como les sucede a los conductores. Y en el tránsito caótico de nuestro país, este nuevo hábito compartido por peatones y conductores no hace más que empeorar la seguridad de todos en la vía pública", apuntaron desde Luchemos por la Vida.

Y lamentaron que la gente lo hace "simultáneamente y constantemente, pese a la expresa prohibición de los artículos 5.2.4, 'E' de la Ley 2148 y 6.1.26 de la Ley 451 de la Ciudad de Buenos Aires, con el consecuente descuento de 5 puntos de la licencia y del artículo 48, inc. X de la Ley Nacional de Tránsito 24.449".

Entre los efectos que puede causar usar el teléfono mientras se maneja, precisaron que "mayor tiempo de reacción para detectar y responder inesperadas maniobras de otros conductores; dificultad para mantener derecha la dirección; más lentitud para frenar y por ende menor distancia; dificultad para mantener una velocidad apropiada (en general, más lenta); no acatamiento de señales de tránsito (como pasar en rojo); reducción del campo de visión; y menor distancia con otros vehículos".

Además, nombraron otras situaciones que pueden traer graves complicaciones para el conductor o el peatón: "Inadaptabilidad a cambios en la corriente del tránsito; trabajo mental sobresaturado, que aumenta el estrés y la frustración; reduce la conciencia del conductor acerca de lo que ocurre alrededor de él; interrupción de la visión permanente del conductor".

Desde la asociación civil aclararon que "el peligro que genera esa distracción múltiple se agravará según la complejidad o importancia del asunto motivo de conversación o mensaje, su duración, su frecuencia o la situación del tráfico", al igual que factores como "la edad (afecta más aún a los conductores muy jóvenes y a los de edad avanzada), el sexo (diversos estudios internacionales muestran que los hombres son más proclives al uso del celular en la conducción que las mujeres), conductores más jóvenes, conductores temerarios (que no usen cinturón o conduzcan bajo los efectos del alcohol)".

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