Ocurrió sin ganárselo dentro de la pista, exactamente de la forma que no deseaba, pero eso no le quita méritos al logro: la hispano-venezolana Garbiñe Muguruza se convertirá en la nueva número uno del mundo el próximo lunes y pasará a dominar el circuito femenino por primera vez en su carrera.
La derrota de Karolina Pliskova en los cuartos de final del Abierto de los Estados Unidos (6-7 y 3-6 ante CoCo Vandeweghe) despejó el camino de Muguruza, que será la segunda española (dado que tiene la doble nacionalidad eligió representar a España para disputar los torneos de la WTA) en llegar a lo más alto del ranking (Arantxa Sánchez Vicario) y la jugadora número 24 en dominar la clasificación, sucediendo a Pliskova, Angelique Kerber y Serena Williams, las tres que se lo han repartido en 2017.
Así, el número uno de Muguruza deja al tenis español en una posición asombrosa: si Rafael Nadal consigue mantenerse en la cima del circuito masculino después del último grande del curso, España será el país que dominará ambos circuitos. Impresionante.



