Los hinchas de Godoy Cruz están viviendo un gran sueño, ese que estuvo varias veces cerca, pero que ahora se respira más que nunca. El equipo está puntero, gana, casi siempre gusta y tiene ilusionado al mundo bodeguero y a una provincia entera.
Juan, Paloma y el pequeño Bryan decidieron que había que vivirlo de cerca. Trabajando, ahorrando , con mucho esfuerzo, planificaron sus semanas en torno a los viajes para seguir los pasos del plantel.
Desde el partido contra Banfield, válido por la fecha 5 y en el que el Tomba le ganó al Taladro 3 a 2, el matrimonio y su bebé han dicho presente en cada fecha de visitante.
La rutina incluye una visita al hotel donde se hospedan los jugadores, lo que no siempre es accesible por las distancias, pero que sin dudas sirve para guardar los mejores recuerdos.
El Gallego Méndez, cabulero como ninguno, incluso ha nombrado a Bryan como su pequeña cábala para ganar los partidos y el ritual del beso al bebé nunca falta.
El Tomba podrá o no salir campeón; podrá o no meterse en la historia del fútbol grande del país. Pero esta familia, sin dudas atesorará cada momento vivido, no como testigo, sino como parte de una leyenda.




