Musica Martes, 22 de mayo de 2018

"Hay que sacarle el jugo a la experiencia"

Doble show. El líder de La Renga, Chizzo Nápoli, habló sobre los recitales en Newell's, uno el sábado pasado y otro el próximo jueves.

Minutos después de las 22 del sábado, el grupo La Renga dio inicio a su esperada presentación en estadio de Newell´s, denominado Marcelo Bielsa, en al ciudad de Rosario, ante una multitud que ovacionó al grupo del barrio de Mataderos, que comenzó a desplegar toda su magia en la noche rosarina

En la previa, las inmediaciones del estadio de Newell's desbordaron de fanáticos. Gran cantidad de puestos ofreciendo camisetas y remeras. Como si fuera un día típico de cancha, miles de seguidores de La Renga aguardaron religiosamente que se abrieran las puertas para ocupar su lugar y esperar la hora señalada.

Banderas de todos lados y hasta una que decía "Uruguay presente" colgada de una de las rejas del Hipódromo enmarcaban la previa del recital de la banda que actuó por última vez en Rosario en el Salón Metropolitano hace tres años, cuando presentó su último álbum, Pesados vestigios. Previo a este show, el guitarrista y cantante Gustavo Chizzo Nápoli habló de todo.

El primer recuerdo que aparece durante la charla es el recital que el trío de Mataderos dio en 2002 en el estadio cubierto de Newell's. La conclusión obvia que aparece es que 16 años después La Renga vuelve al mismo predio, pero con dos shows (el segundo será el próximo jueves) y esta vez en el estadio de fútbol de Newell's.

-¿Qué pasó con La Renga y con el rock argentino en todos estos años para que ocurra esto?

-Yo puedo hablar de lo que nos pasó a nosotros. Fuimos creciendo y creciendo y cada vez tuvimos que ir a buscar lugares más grandes. ¿Qué sé yo? Uno no sabe porque pasó esto, debe ser que a la gente le gusta nuestras canciones. ¿Cómo explicarlo? Nos fue cada año mejor y nosotros nos fuimos haciendo más responsables con ese crecimiento, a nivel profesional. Damos gracias a Dios y a Santa Cecilia que es la patrona de la música.

-Sonás muy creyente...

-En realidad no es que sea muy católico, pero hay que creer en los santos y prenderles una vela... Siempre hay que mirar para arriba y agradecer, y si alguien te escucha, mejor.

-¿Y musicalmente, están en el mejor momento?

-Yo creo que sí, pero también creo que en cada momento de la banda dijimos que estábamos en el mejor momento, viste. Nos sentimos muy bien, plenos, el equipo está amalgamado, no sólo los músicos sino toda la gente que labura con La Renga; el Gordo Gaby como manager, con toda una idea de cómo hacer las cosas que algunos estarán de acuerdo y otros no, pero a nosotros nos sirvió mucho.

-¿Eso sería la experiencia que les dieron los años de estar juntos?

-La experiencia me ha ayudado por baqueano y porque yo comprendo que en la vida se cuidan los zapatos andando de rodillas, decía el tango (risas). Hay que sacarle el jugo a la experiencia y este es el momento, el ahora de cada uno en la vida, hay que experimentarlo cómo es, con las alegrías, los dolores, con los fracasos y los triunfos, aunque sean cosas muy diminutas en relación a la inmensidad de la existencia... ¡Uh! no nos pongamos a filosofar...

-Ustedes apostaron en un momento por la autogestión, igual que los Redondos. ¿Puede ser que la autogestión sea el presente y el futuro para la mayoría de las bandas?

-El momento de la autogestión que nosotros supimos conseguir se dio en un momento clave, a comienzos de los años '90, en medio de una crisis muy grande donde las compañías discográficas cerraban, entonces las bandas buscaron autogestionarse. Ojo, es un camino muy difícil, porque tenés que ponerla toda vos, hacerte cargo de todo, pero viene bien cuando tenés una ideología como la de nosotros, que no queremos sponsor ni nada de eso, aunque no quiera decir que somos tipos cerrados. Entonces sí está bueno lo de la autogestión, porque es como que hay otra forma de manejarse o de hacer las cosas, y ese método lo fuimos mejorando todos estos años, pero bueno... Es difícil, porque, como te decía, la tenés que poner toda vos. Es una inversión en tu propio proyecto porque nadie viene de afuera a poner la plata, y es algo totalmente incierto. A nosotros, gracias a Dios, nos salió bien. Un mecánico para apretar la tuerca tal agarra una llave de 13 y lo hace; en la música todo es incierto, ¿se entiende?

-Hoy las bandas empezaron de nuevo a autogestionarse, ¿es que volvieron los '90?

-Eso es verdad, pero hoy las bandas se autogestionan con más posibilidades que antes gracias a la tecnología. En tu casa y en una computadora podés grabarte un disquito... Es otra manera de laburar.

-¿Creés que se está más cerca del público hoy a partir de la tecnología?

-Exactamente, es más fácil. Nosotros éramos de la época del volante, el panfleto y del boca a boca porque ni teléfono celular había. Antes teníamos la tapa del vinilo en la mano y la mirábamos como cien veces ¡ja ja!

-Pero hay que mirar de cerca el tema de las redes sociales, ¿no?

-Claro, de hecho nosotros tenemos nuestra página, y nuestra comunicación es también eso... Un pibe del interior puede conocer más de nosotros hoy a partir de internet. Antes teníamos que patear más la calle para que la gente supiera que existíamos.

-¿Tuvieron muchos problemas y trabas para tocar en Capital Federal?

-Tuvimos un montón de años de trabas sin saber bien el porqué. Cuando nosotros hicimos el show en el Autódromo en Capital se llenó de gente, quisimos hacer otro y nos negaron el permiso. Por suerte ahora pudimos hacer seis shows en Huracán después de charlas tras charlas... No sé, habrán reflexionado para qué ponerse tontamente una parte de la juventud en contra. No sé, quizá fue la ideología de la banda que no se bancaban, porque para otras bandas y para grupos de afuera siempre hubo escenarios para que toquen en Capital. No lo entiendo por qué pasaba eso con nosotros, porque tenemos un currículum de cuidar mucho la puesta en escena, el tema de las puertas... Aunque nos han pasado cosas jodidas y desgracias como pasa en todo recital masivo alguna vez. Tuvimos un muerto por una bengala cuando ya la bengala estaba en desuso: viene uno, no sabemos cómo la entra, la prende ahí en medio de la gente y bueno...

-¿El último recital del Indio Solari con dos muertos dejó alguna duda sobre cómo hacer ese tipo de shows?

-Puede ser. Nosotros charlamos mucho con nuestro mánager sobre estas cuestiones. El Gordo Gaby siempre nos dice que no hay lugares que puedan albergar tanta cantidad de gente, entonces hay que hacer más shows en lugar de hacer uno solo, y eso es lo que hacemos nosotros. El Gordo Gaby marca un tope de 50 mil personas por show, él dice que hasta esa cantidad de gente la cosa es manejable, y nosotros le hacemos caso porque es nuestro manager de todos estos años. El nos dice: "Chicos, ustedes quieren tocar para cien mil personas, bueno, yo no lo hago". La cosa es así. Las canchas de fútbol fueron hechas para que se juegue al fútbol. Entonces es preferible hacer dos shows, aunque eso implique más gastos, más energía, pero, bueno, después podés dormir sin frazada.

-¿Cómo incide el humor social del momento en La Renga y en sus recitales?

-Lo que nos pasa es que la gente nos pide aquellas viejas canciones de protesta que tenemos. Yo no creí que iban a volver a tener tanta actualidad algunas de esas letras. Las cantás y vuelven a tener actualidad, y yo creo que eso es un retroceso del país. De nuevo estancados, es una cosa muy loca, viste. Pero La Renga también tiene mucha energía y una lírica que da fuerza y que quiere hacerse fuerte en medio de tanta desventura.

-¿Sigue siendo machista el rock?

-Creo que hoy ya no es así. Por un lado hay muchas mujeres tocando o cantando en el rock argentino... El rock machista no va, nosotros queremos a muchas mujeres participando del rock tocando, cantando y también viniendo a los recitales. Eso está muy bueno, ¡basta de olor a huevo, ¡jaja! Es toda una enseñanza y un aprendizaje, pero sigamos tirando un piropo lindo sin ser guarango, porque es lindo decir un piropo, ¿eh?

-¿Qué violeros te emocionan o conmueven?

-Me gustan muchos violeros de distintos estilos, qué sé yo, (Jimi) Hendrix, Django Reinhardt en el jazz, B.B. King, Neil Young... Cada uno en su estilo.

-¿Tocaste con Pappo?

-Sí, varias veces. Dos de los viejos shows en Huracán quedaron inmortalizados en video. Con el Carpo también compartimos una tocada en Rosario, sí, habíamos ido en moto. Él cuenta que no había llevado viola ni nada esa vez a Rosario, entonces se fue a una casa de música a comprar una a la hora de la siesta y resulta que la que mejor sonaba era de color rosa y no le quedó otra que comprarla. Cuando llegó al hotel pensó "uh, los muchachos se van a cagar de risa, me van a gastar por la viola rosa", es más, uno de los asistentes del show vino a nuestra habitación y nos dijo que Pappo había llegado al hotel con una guitarra rosa. Resulta que a la noche en el teatro cuando subió al escenario a tocar la guitarra era negra, la había forrado con papel contact negro. "¡Los cagué!", nos dijo.

-Piensan en un nuevo disco?

-Sí, seguro. Después de estos dos shows en Rosario vamos a hacer un parate para terminar algunas composiciones, ensayar algunos temas nuevos para grabarlos. El momento está pidiendo un disco nuevo, y tenemos varias ideas para redondear.

-¿Qué disco de La Renga te gusta más?

-Y... a mí me gustan todos, si yo escribí todas las canciones (risas). Detonador de sueños me gusta mucho, Algún rayo también y Despedazado por mil partes.

Fuente: La Capital de Rosario.