Cuando la playa agota la energía y pinta un dia más tranquilo, un plan ideal es visitar una de las tres casas del escritor Pablo Neruda. Hacia allí fue el equipo de Diario UNO. Galería de fotos.

Viaje al corazón de La Sebastiana

Por UNO

Cecilia OsorioEnviada especial

VALPARAÍSO– La Sebastiana es una de las tres casas que conforman en Chile el circuito de las residencias del escritor oriundo de este país Pablo Neruda.

No vivió allí durante períodos muy largos, sólo un año, de 1961 a 1962, y luego la visitaba esporádicamente. Pero era, en cambio, el lugar donde Ricardo Eliecer Neftalí Reyes Basoalto (1904-1973), tal como lo llamaron al nacer, prefería pasar cada Año Nuevo rodeado de amigos.

Y su elección tenía un motivo: además del imponente paisaje colorido y bohemio que la rodea, la construcción de cinco pisos –ideada por el español Sebastián Collado y a quien la residencia debe su nombre– es un mirador que abraza la inmensidad del Pacífico. Lo hace a través del puerto, abarcado de un extremo a otro tanto desde la ventana del comedor, del dormitorio y de su estudio, donde el mar –la mayor fuente de inspiración del escritor– se convertía cada cambio de año en un fulgor de fuegos de artificio.

Por $35 –más los $8 de las dos conexiones de micros necesarias para llegar desde Reñaca– cualquier turista que se encuentra vacacionando en la V Región puede acceder al paseo, breve, pero que ofrece un pantallazo pintoresco por el mundo nerudiano, todos los días de 10 a 18.

A diferencia de lo que sucede en otros sectores de la costa chilena donde hay extranjeros, aunque dispersados, en este paseo confluyen culturas e idiomas conformando una postal multicolor.

De hecho, tanto la casa de Neruda, enclavada en el cerro Bellavista y a la que se accede por el famoso Camino de la Cintura , como los pintorescos restoranes del entorno y las galerías de arte que convergen allí formando un variopinto recorrido, exhiben tarifas en dólares y señalizaciones permanentes en diferentes idiomas.

De acuerdo con lo que informaron a UNO desde la Fundación Pablo Neruda, responsable del mantenimiento de estas casas-museos, unos 10.000 visitantes de diversos orígenes han llegado hasta La Sebastiana desde el 1 de enero.

Un mirador

Su primera máquina de escribir, un caballo de calesita en el medio del living, una mesa dispuesta como si el escritor hubiera pasado allí la noche anterior con sus amigos y el sillón La Nube con un apoyapies donde aún hay huellas de la tinta verde preferida por Neruda son algunos de los símbolos que describen a La Sebastiana , además de los colores, piedras y sus enredaderas, que se multiplican por doquier.

“Esta casa tenía lo necesario para que tanto Pablo Neruda como su tercera mujer, Matilde Urrutia, disfrutaran de fines de semanas contemplando el mar”, dijo Carolina Herrera, una guía del lugar, que comentó luego que tras la muerte del escritor –hoy se investiga si murió a causa de un cáncer o fue asesinado–, su esposa, quien falleció 12 años después, no quiso volver más. De ella permanecen algunas prendas de vestir y zapatos, como el tocador, que puede verse en el cuarto piso.

Es, según comentó Herrera, quizás la más pequeña de las viviendas de Neruda: Isla Negra, 90 kilómetros al norte de La Sebastiana y testimonio latente del escritor a orillas del mar, y La Chascona , en Santiago (capital de Chile), elevada en honor a Matilde, son las que completan la propuesta de residencias.

Mundo Neruda1961. Pablo Neruda inauguró este “mirador del puerto”, luego de que sus amigas Sara Vial y Marie Martner cumplieran con su pedido de conseguirle un lugar donde se pudiera “vivir y escribir tranquilo”.

1991. La Sebastiana fue restaurada luego de los saqueos que sufrió después del golpe militar de Augusto Pinochet, en 1973.

Está ubicada en la Avenida Alemana, dentro del cerro Bellavista, de Valparaíso, Chile.

Se la puede visitar de martes a domingo de 10.30 a 18.50. El recorrido dura 30 minutos, incluyendo una audioguía y personal capacitado en cada uno de los pisos.

Precios

$35 es el costo de la entrada de acceso, $15 para estudiantes que acrediten esta situación.

$4,40 es el valor del micro de Reñaca a Valparaíso. De allí se deberán pagar otros

$4,40 para arribar al cerro Bellavista.

$75 cuesta un cuadro realizado por pintores de Valparaíso en el paseo de artesanos enfrentado a la casa.

$20 a $40 es el valor de un menú de comida en la zona.

$3,5 a $150 se consigue un objeto de recuerdo en una sala de ventas ubicada dentro del predio del museo, donde además venden los libros del poeta.  

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