Los hay que visitan las casas de los famosos desde fuera o quienes son arrestados traspasando las moradas de las estrellas. Pero hay quien tiene dinero y, simplemente, se compra una de ellas. La última joya del mercado es la mítica casa que tenía Katharine Hepburn en Long Island. Y, por 12,6 millones de euros (más de $75.600.000, en plata argentina), puede ser suya.
Se trata de una mansión que desde 1913 perteneció a la familia Hepburn, donde la actriz solía pasar largas temporadas retirada, donde vivió su gran amor con Spencer Tracey y donde, en 2003, falleció. La casa tiene 15 habitaciones y siete cuartos de baños completos, y -si se queda pequeña- siempre se puede comprar toda la finca, con muelle y a pie de playa, por 19,6 millones de euros (algo así como ($1.176.000.000).
Si lo que se busca es algo más céntrico, interesa el pisito de Harrison Ford en pleno Manhattan. Este penthouse se vende por 11,2 millones de euros (aproximadamente, en pesos argentinos, 67.200.000). Tiene 11 dormitorios, además de ascensor privado, y un patio íntimo con buenas vistas.
Si se prefiere la otra costa, también está a la venta -por seis millones de euros- la residencia de Elizabeth Taylor. La vista desde el lujoso barrio de Bel Air es maravillosa, lo mismo que la piscina de mosaico. La dama de los ojos violetas estaba orgullosa de ese jardín, donde se alterna una jungla de bambú con un invernadero de orquídeas o sus rosales preferidos.
El músico Billy Joel puso a la venta su casa de la playa en Long Island (por 11 millones de euros, pero inicialmente se pedían 15,75 millones).
O por solo 280.000 euros ($1.680.000) se puede optar por una réplica aprobada por Disney que se ha construido en Utah de la casa del filme Up.
FUENTE: El Pais.com



