El brasileño Vik Muniz hace retratos y bodegones con los materiales menos pensados, como mermelada para su versión de la célebre Mona Lisa.

Una tentación para las abejas

Por UNO

Jugar con el ilusionismo para sorprendernos al contemplar una obra de arte es algo que, si se hace bien, siempre da un resultado excelente. Es el caso de las creaciones de Vik Muniz (San Pablo, 1961), con los que uno queda sorprendido y más aún cuando descubre de qué material están hechos sus cuadros.

Los retratos y bodegones del artista brasileño instalado en la ciudad de Nueva York están realizados con materiales tan poco convencionales como la mermelada (seguro que su Mona Lisa de dulce y miel se ha convertido en un foco de atracción para las abejas) o el azúcar.

Los más impresionantes, sin embargo, son los retratos realizados con basura, cuidados hasta el mínimo detalle.

Muniz lleva al extremo la subjetividad del observador con provocativas obras, de impresionante belleza estética, que son completamente abiertas a múltiples significados.

Es un artista dedicado a romper con los esquemas del arte tradicional. Sus obras son completamente efímeras, pues al finalizarlas toma fotografías que logren captar el espíritu de la imagen y estas quedan como único testimonio de la existencia de la misma.

La variedad de materiales de la que están hechas incluye: tierra, alambre, azúcar, hilo, jarabe de chocolate, diamantes, caviar, juguetes de plástico, caviar y basura. Incluso la interacción de los materiales con la obra finalizada es un aspecto importante a reflexionar.

Fuente: Illusion.scene360.com

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hecho con dulce y miel
hecho con dulce y miel
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hecho con azúcar
hecho con azúcar
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hecho con papeles de revistas
hecho con papeles de revistas
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hecho con papeles de revistas
hecho con papeles de revistas
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hecho con basura
hecho con basura
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hecho con basura
hecho con basura