Klaus Schröder, un profesor de 52 años residente en el Palatinado (sudoeste), hizo una donación deesperma hace cinco años a una pareja de lesbianas que habían puesto un anuncio en un periódico.
El alemán Klaus Schröder había respondido a un aviso clasificado. Ahora está atrapado, porque la
ley de su país es clara: el padre biologico paga.