Klaus Schröder, un profesor de 52 años residente en el Palatinado (sudoeste), hizo una donación deesperma hace cinco años a una pareja de lesbianas que habían puesto un anuncio en un periódico.
Las dos mujeres se habían comprometido a no exigir compensaciones financieras para el hijo
que pensaban engendrar, informa la revista. Tras el nacimiento, Klaus Schröder, que no tenía hijos, desempeñó un papel "parecido al de unpapá auxiliar" y vio aproximadamente una vez por mes al pequeño David, cuyo bautizo también pago,escribe Der Spiegel. Las dos mujeres reclaman ahora una pensión alimentaria para su hijo de casi cuatro años. Y la ley parece darles la razón, subraya el semanario, porque el derecho alemán estipula queun padre debe hacerse cargo de las necesidades de su prole si no cabe duda sobre su paternidad,como es el caso. La única excepción es cuando la pareja de la madre adopta legalmente al niño. En estesupuesto el padre biológico queda exento de asumir los gastos.




