Uno de los principales defensores de la zona de exclusión aérea en Libia, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, creó otro espacio vedado a vuelos, pero dentro de su propio país y con más discreción.
Se trata de los cielos de Cap Nègre, el punto de la Costa Azul donde tiene una mansión la esposa de Sarkozy, la cantante y modelo retirada Carla Bruni, y en la cual la pareja eligió para pasar vacaciones de Pascuas.
La prohibición para sobrevuelos por debajo de los 3.000 pies sobre ese lugar rige del 8 al 26 de abril, según una orden ministerial francesa, y quien la viole arriesga recibir multas o penas de cárcel.
El texto de los ministerios de Defensa y Transportes aduce "fines relacionados con la protección de altas autoridades".
No aclara si se trata de una medida preventiva ante eventuales acciones hostiles o simplemente de resguardar al matrimonio presidencial de la posible presencia de fotógrafos curiosos.
"Seguridad muy alta"
Sarkozy previó pasar al menos los dos últimos fines de semana en la residencia Cap Nègre que es propiedad de la familia de la primera dama, según medios de información franceses.
La orden ministerial publicada a comienzos de mes en el Diario Oficial francés dice que "la aeronave que penetre en la zona restringida sin autorización debe, tan pronto sea divisada, aterrizar en el aeródromo más cercano fuera de esta zona".
Las multas previstas oscilan desde el equivalente a US$ 21.600 hasta US$ 64.800 y las penas de cárcel pueden ir desde seis meses hasta un año.
"Por otra parte, la autoridad pública podrá retener la aeronave con la que se cometió una infracción a las disposiciones del código de aviación civil y el piloto es susceptible de acciones judiciales", advierte el texto.
El texto prevé excepciones para aeronaves de aduana, protección civil, policía y gendarmería, así como las que estén en operaciones de rescate, siempre y cuando "efectuar un rodeo no sea compatible con su misión".
La diputada socialista Marisol Touraine comentó que las penas previstas en la orden le parecen "demasiado altas".
En diálogo con BBC Mundo, Touraine dijo entender que la vida privada del presidente sea protegida, pero manifestó su sorpresa por los operativos de seguridad que suelen rodear a Sarkozy.
"Cada vez que se mueve a alguna parte, hay una seguridad muy alta, mucho más que lo que había antes", indicó. "Cuando va a una ciudad de provincia casi no se lo puede ver porque hay una cantidad de policías".
Hiperactividad y vacaciones
La presencia de la pareja presidencial ya provocó en el pasado ciertos trastornos en ese cabo tradicionalmente calmado del Mediterráneo, en la comuna de Lavandou.
En 2008 la policía interrogó a cuatro personas después que osaron sobrevolar la mansión de Bruni durante las vacaciones presidenciales, pese a que se había creado una zona de exclusión aérea similar a la actual.
El año pasado un área costera alrededor de la residencia fue cerrada al público bajo el argumento de que había riesgo de caída de rocas, lo que molestó a residentes y turistas que se quejaron en medios locales.
En agosto, un grupo de políticos opositores y sindicalistas organizó una protesta frente a la casa de Bruni contra "los privilegios" en Francia y la ofensiva policial que Sarkozy había ordenado sobre los inmigrantes gitanos.
Sarkozy pidió en febrero a sus ministros que pasaran sus vacaciones en Francia, como respuesta a una polémica por los vínculos de miembros de su gobierno con los regímenes de Túnez y Egipto derrocados este año.
Fotografías de Sarkozy haciendo ejercicios cerca de la residencia de Cap Nègre o junto a Bruni con ropas de baño en las rocas costeras han sido publicadas en los últimos años por medios de información.
Pero en Francia hay una tradición de mantener la vida privada de los gobernantes fuera de la agenda pública y, desde que Sarkozy asumió la presidencia con una imagen de hiperactividad, se ha mostrado celoso de guardar cierta reserva para sus vacaciones.
En agosto de 2007, dos fotógrafos estadounidenses denunciaron que Sarkozy les gritó y regañó por haber tomado imágenes suyas mientras paseaba en bote con el torso al aire en un lago de Nuevo Hampshire.
Hasta ahora no se ha informado de incidente alguno en la zona de exclusión aérea de Cap Nègre.




