Los cazadores de fortunas ocultas en el fondo del mar han puesto en peligro vestigios culturales de gran valor. Pero la Unesco tiene un plan para detenerlos.

Tesoros subacuáticos en peligro

Por UNO

Durante muchas décadas, los cazadores de tesoros, los saqueadores y las actividades industrialeshan destruido vestigios culturales indiscriminadamente. Se han perdido para siempre importantes

legados, que eran la llave a los secretos de las culturas de las civilizaciones antiguas.

Para mejorar esa situación, la Unesco apeló a la cooperación internacional para trabajar en

una misma dirección y fortalecer los sistemas de trabajo y la legislación. La idea es que los caza

tesoros no sigan comportándose de la misma manera: todo el mundo debe informar a las instituciones

de hallazgos arqueológicos.

Los objetos no sólo están amenazados por la dispersión. Una pieza que ha estado durante un

largo período de tiempo en agua salada, sufre el riesgo de un deterioro rápido al ponerse en

contacto con el aire. Tienen que someterse desalación y a tratamientos adecuados de conservación.

América Latina esconde bajo sus aguas objetos muy valiosos. "Los más importante culturalmente

hablando son esqueletos humanos de los primeros pobladores de América, restos de hogueras que

fueron encendidas por ellos, y huesos de animales extintos", indicó la arqueóloga Pilar Luna. "Esto

ha sido encontrado en cenotes y cuevas inundadas de la Península de Yucatán y fechado en más de

10.000 años", señala Luna. "También hay objetos depositados a manera de ofrenda a las deidades

acuáticas del mundo precolombino".

"Otro hallazgo importante es el de la fragata inglesa HMS Swift, hundida en aguas de

Argentina en 1770. Los arqueólogos han obtenido información sobre la construcción del barco y de la

vida cotidiana a bordo. Hallaron restos humanos, vajillas, botellas, cucharas, bebidas,

alimentos...", explicó Luna.

Y el Mar Mediterráneo es otro de los puntos clave de la arqueología subacuática. Como unidad

geográfica se ha desarrollado gracias a la navegación. "Hay 150 ruinas que se conocen, pero no

sabemos las que hay en total. Están Herakleion, Canopus, Tyr, Alexandria, Kekova... Y se pueden

descubrir nuevos lugares. El faro de Alejandría debe estar bajo agua", explicó Ulrike Guerin,

secretaria de la Unesco.

"Algunas de las ruinas del Mediterráneo se remontan a tiempos prehistóricos, pero suelen ser

de los periodos helenísticos, romanos, bizantinos y otomanos", explica el profesor Hakan Öniz, de

la Eastern Mediterranean University.

En el encuentro celebrado en Estambul por la Unesco se reunieron más de 33 representantes de

18 estados del Mediterráneo Oriental, la región del Mar Negro y los Estados Árabes para compartir

estudios, métodos, técnicas y descubrimientos. "Hay que evitar los expolios. Últimamente en

Cirebon, Indonesia, encontraron un pecio con 500.000 objetos, de los que han destruido 250.000

aproximadamente y lo demás se ha vendido", señaló Guerin.

Acordaron también promover la elaboración de planes regionales para el desarrollo e

implementar políticas de protección por medio de las autoridades nacionales. Resaltaron además la

importancia del patrimonio cultural subacuático por la identidad cultural que ofrece a las regiones

y su valor histórico.

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