Hasta hace 200 años, cientos de miles de estos predadores, que son los mayores felinos delcontinente americano, ocupaban extensas zonas del país, desde el norte hasta el río Negro, donde
comienza la Patagonia.
Sin embargo, en la actualidad hay menos de 150 ejemplares salvajes en Argentina, y la especieestá en peligro de extinción en toda América. Con la intención de recuperar a este animal autóctono, dos organizaciones medioambientalesplanean implementar en 2011 un programa de reintroducción de la especie. La ONG estadounidense Conservation Land Trust (CLT) y la fundación Flora y Fauna Argentinaquieren volver a constituir manadas de jaguares en Corrientes, donde el último ejemplar salvaje fuevisto en 1953. Para ello, pretenden emular un exitoso programa implementado en los parques nacionales deSudáfrica para reintroducir otras especies amenazadas. La primera vez: La directora del proyecto, Sofía Heinonen, presidenta del CLT, explicó a BBC Mundo que elproyecto contempla colocar a hembras preñadas en espacios de hasta 40 hectáreas, en la reservanatural de los esteros del Iberá. Allí, lejos del alcance de los humanos, se espera que las madres críen a sus cachorros en unambiente salvaje, y les enseñen a cazar y subsistir, para que luego estos estén listos para serliberados en el resto del parque, que se extiende por 650.000 hectáreas. "Será la primera experiencia en el mundo que intenta reintroducir el yaguareté", dijo la ambientalista. La CLT ya logró con éxito recuperar otras dos especies en peligro: el oso hormiguero gigantey el venado de las pampas. Sin embargo, el proyecto para salvar al jaguar tendrá un componente único: será la primeravez que se usen animales en cautiverio para intentar repoblar una región salvaje. Zoológico Debido al bajo número de animales salvajes que existen, los responsables del proyecto esperancontar con algunos de los 40 ejemplares de jaguares que viven en los zoológicos del país para poneren marcha su plan. La idea no es liberar a estos "tigres americanos" –como también se conoce a la especie-,debido a que un animal criado en cautiverio no está preparado para adaptarse a un medio salvaje. En cambio, el plan es que los adultos -criados en zoológicos- tengan a sus cachorros enambientes naturales, pero controlados, de modo que los más pequeños sí crezcan acostumbrados a losespacios abiertos y a cazar por su comida. La esperanza es que, una vez que los cachorros estén listos para independizarse –aproximadamente al año de vida- puedan ser liberados del todo, y luego continúen procreando de formanatural y así repueblen la región. Temor: Heinonen advierte que el plan prevé reinsertar a los animales de manera escalonada, paragarantizar que se mantengan dentro de los confines del parque natural y no se acerquen a laspoblaciones humanas, donde corren peligro. Es que justamente la caza del hombre es la principal causa de la desaparición de estaespecie, el tercer felino más grande del mundo, después del tigre y el león. "Mucha gente temía ser atacada por los yaguaretés y los mataba, aunque en realidad no representan una amenaza real para el hombre", aseguró la experta. Para "contener" a las nuevas generaciones de jaguares el equipo de ambientalistas planeaprimero liberar a las hembras, que tienden a instalarse en lugares donde tienen acceso a comida. Luego, soltarán a los machos, que suelen merodear hasta que encuentran hembras. En los esteros del Iberá los animales podrán alimentarse abundantemente de carpinchos –ocapibaras-, roedores gigantes que crecen en demasía en esa zona, justamente por la falta depredadores. Pero, antes de poner en marcha el plan, los organizadores deberán gestionar los permisosnecesarios de las autoridades del país, algo que –advierten- puede ser un desafío en sí mismo.



