Sin embargo, las autoridades informaron que la explosión ocurrida este sábado en la planta Fukushima-Daiichi no afectó al reactor nuclear de la instalación..
►El estallido

Se filtró radiación de la planta nuclear japonesa dañada por el terremoto

Informes Chris Meyers y Kim Kyung-hoon Escrito por John Chalmers

Editado en español por Patricia Avila

FUKUSHIMA, Japón (Reuters) - Una fuga de radiación se filtró de un inestable reactor nuclear

el sábado, luego de que una explosión voló el techo del edificio, y las autoridades se preparaban

para distribuir yodo a las personas en las cercanías para protegerlas de la exposición.

El Gobierno insistió en que los niveles de radiación eran bajos porque aunque la explosión

dañó severamente el principal edificio de la planta, no había afectado al contenedor del núcleo del

reactor.

Medios locales reportaron que tres trabajadores sufrieron de exposición a la radiación en la

planta tras el poderoso terremoto del viernes, que generó un tsunami con olas de 10 metros que

destruyó pueblos y ciudades de la costa noreste del país.

La agencia nuclear japonesa dijo que el accidente fue clasificado como menos grave que los

desastres nucleares ocurridos en las centrales Three Mile Island en 1979 y Chernóbil en 1986. El

problema marcó un 4 en la Escala de Evento Nuclear y Radiológico Internacional (INES por su sigla

en inglés) que es del 1 al 7.

La agencia de prensa Kyodo dijo que más de 1.700 personas murieron o estaban desaparecidas

como resultado del terremoto del viernes de magnitud 8,9, el más poderoso desde que Japón empezó a

registrarlos, en el siglo XIX.

Luego informó que no se podía ubicar a 9.500 personas en un pueblo, pero no dio otros

detalles.

El hecho elevó los temores de una desastrosa fusión del núcleo de una planta dañada, a 240

kilómetros al norte de Tokio, mientras funcionarios luchaban por contener el que podría ser el peor

desastre nuclear desde la explosión de Chernóbil.

Pero expertos dijeron que las fotos del vapor sobre la planta sugerían que sólo pequeñas

cantidades de radiación habían sido expulsadas como parte de las medidas para asegurar su

estabilidad, lejos de las nubes de radiación que lanzó Chernóbil cuando explotó.

Valeriy Hlyhalo, vicedirector del centro de seguridad nuclear de Chernóbil, dijo que los

reactores japoneses estaban mejor protegidos que los de Chernóbil, según fue citado por la agencia

de prensa Interfax.

"El reactor nuclear está rodeado por un contenedor (...) de acero, que a su vez está rodeado

por una construcción de concreto", dijo a la prensa el Jefe de Secretaría de Gabinete de Japón,

Yukio Edano.

"La construcción de concreto colapsó. Encontramos que el contenedor del reactor adentro no

explotó", agregó.

Funcionarios japoneses dijeron al supervisor atómico de la ONU que estaban haciendo

preparativos para distribuir yodo a la gente que viviera cerca de las plantas nucleares afectadas

por el sismo, dijo la agencia, con oficinas centrales en Viena. El yodo puede ser usado para

proteger al cuerpo de la exposición radioactiva.

El viento soplaba desde el sur, lo que podría afectar a los residentes al norte de la planta,

según la agencia meteorológica nacional japonesa, que agregó que la dirección podría cambiar

después, soplando desde noroeste hacia el mar.

La dirección del viento es un factor clave para la evaluación del posible daño en el ambiente

por la radiación.

Se estableció una zona de evacuación de 20 kilómetros alrededor de la planta.

En búsqueda de agua

A lo largo de la costa noreste, los equipos de rescate registraban entre los escombros en

busca de sobrevivientes en las zonas más afectadas, como la ciudad de Sendai, a 300 kilómetros al

noreste de Tokio.

En una de las áreas residenciales más afectadas, se podía escuchar a la gente debajo de los

escombros pidiendo por ayuda, informó Kyodo.

Los residentes, aturdidos, acumulaban agua y se apiñaban en albergues provisionales a

temperaturas casi bajo cero.

"Todas las tiendas están cerradas, ésta es una de las pocas que todavía están abiertas. Vine

a comprar y abastecerme de pañales, agua potable y comida", dijo a Reuters Kunio Iwatsuki, de 68

años, en la ciudad de Mito.

El terremoto y el tsunami, y ahora la fuga radiactiva, presentan el mayor desafío para el

Gobierno de Japón en una generación.

La explosión en la instalación nuclear japonesa ocurrió cuando el operador de la planta,

Tokyo Electric Power (TEPCO), trabajaba desesperadamente para reducir la presión en el núcleo del

reactor.

La compañía ha tenido un pasado complicado en una industria plagada de escándalos. En 2002,

el presidente de la mayor empresa de energía del país fue obligado a renunciar junto con otros

cuatro importantes ejecutivos, asumiendo la responsabilidad por una presunta adulteración de

registros de seguridad de la planta nuclear.

Ayuda internacional

El temblor fue tan grande que miles de personas huyeron de sus hogares desde la línea costera

a lo largo del borde del océano Pacífico, en lugares tan lejanos como países de América del Norte y

del Sur, por temor a un tsunami.

La comunidad internacional comenzó a enviar equipos de ayuda el sábado a Japón.

Naciones Unidas envió un equipo para coordinar las tareas de búsqueda y rescate, mientras que

el viernes por la tarde ya se encontraban en camino grupos de Australia, Nueva Zelanda, Corea del

Sur y Estados Unidos.

En la tarde del sábado, 63 personas partían de Gran Bretaña con 11 toneladas de equipamiento

incluyendo equipos para alzar cargas pesadas y de corte.

El desastre ocurrió en momentos en que la tercera economía del mundo mostraba signos de

recuperación de la contracción económica en el último trimestre del año pasado.

El Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Italia dijo que el eje de la Tierra

había cambiado 25 centímetros como resultado del sismo y el Servicio Geológico de Estados Unidos

explicó que la principal isla de Japón se movió 2,4 metros.

El terremoto fue el quinto más poderoso en el mundo en el último siglo. Superó al gran sismo

de Kanto, que ocurrió el 1 de septiembre de 1923, con una magnitud de 7,9 y con un saldo de más de

140.000 muertos en el área de Tokio.

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El edifico de la planta nuclear antes del terremoto.
El edifico de la planta nuclear antes del terremoto.
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