La revista Belle Mode desatado una polémica entre el sector más conservador de Israel por sus imágenes que mezclan hombres y mujeres, modelos ligeros de ropa con complementos típicos de la vestimenta de los ultraortodoxos, todos juntos y revueltos en un autobús de Jerusalén.
El objetivo de esta campaña es el de luchar contra el Hadarat Nassim, un movimiento de los Haredim -los judíos más radicales- que reclaman la exclusión de las mujeres en los espacios públicos.
Este reportaje, publicado en el número de febrero, fue realizado en las cocheras de los autobuses de la Egged que circulan por el barrio de Mea Shearim, en Jerusalén oeste y las ciudades más conservadoras, como Beit Shemesh. Los mismos autobuses en los que las reglas establecen que los hombres tienen que ir delante y las mujeres en la parte de detrás.
Sin embargo, hace algunos meses un grupo de mujeres que se hacen llamar las Rosette Parks de Israel se rebelaron públicamente ante este modo de exclusión recibiendo los aplausos del país que no soporta más la intolerancia de los movimientos que buscan iranizar el Estado judío, como aseguran en algunos medios de comunicación.
Un ejemplo reciente es el de Tania Rozenblit, una de las Rosa Parks, que está recibiendo amenazas de muerte por ir vestida "de forma indecente" el día que se negó a sentarse en la parte trasera del autobús 451 que la llevaba a un barrio ortodoxo.
Los ultraortodoxos conforman el 10% de la población de Israel aunque se espera que en los próximos años se duplique esta cifra. No trabajan fuera de las iglesias, se dedican a estudiar textos y reciben subvenciones públicas para las escuelas religiosas.
Su adversión hacia cualquier tipo de modernidad está creando problemas de convivencia en este país, como el suceso de Naama Margolese, una niña de ocho años que fue llamada «prostituta» ala vuelta del colegio por un hombre por no ponerse medias bajo la falda, como manda la tradición ortodoxa.
Fuente: abc.es




